viernes, 18 de enero de 2013

ALGUNAS LECTURAS. MARIO LEVRERO Y ROBERTO BOLAÑO SEGÚN PABLO RAMOS. Y ASÍ SE ME VA LA VIDA, ESCRIBIENDO POST INTRASCENDENTES

La gran ventaja que tiene laburar en Tribunales es que las vacaciones de verano duran todo enero; con lo cual aproveché para irme un finde a Gualeguaychú y ponerme al día con la lectura. Les dejo algunas reflexiones y citas medio dispersas:
 

FABIÁN CASAS Y UNA RESPUESTA DE ONETTI
 
Leyendo una entrevista que un tal Alfredo Barnechea le hizo al escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, doy con la siguiente respuesta:

“Uno de los descubrimientos más terribles,  el más terrible, que tuve de muchacho, fue de que todas las personas que yo quería se iban a morir algún día. Eso me pareció absurdo, y de esa impresión no me he repuesto todavía. No me repondré nunca”.

Inmediatamente recordé un fragmento de Los veteranos del pánico, de Fabián Casas:

“Tenía un pensamiento recurrente: ‘Un día voy a morir, mis viejos van a morir, mi hermano se va a morir, y nunca, pero nunca más vamos a volver a estar vivos’”.

Soy una persona que siempre trata de combatir cierta tendencia innata a la melancolía, y a pesar de –o precisamente por- eso, me atrae la lectura de muchos escritores medio depresivos. Todos sabemos que la alegría tiene componentes éticos muchas veces más útiles que la melancolía: el triste suele necesitar ayuda, el alegre tiene mayor predisposición a darla. La tristeza es solitaria, la alegría es más social. Y así...

A lo que sí le escapo es a cierta “gravedad metafísica”, que tiene mucho de pedantería disfrazada. Todo este introito viene a cuento porque, boludeando por diversos blogs, leo algo que Ramos puso en su página personal. Aquí tienen el link:

LO QUE PABLO RAMOS DIJO DE MARIO LEVRERO Y SUS EPÍGONOS

“Mario Levrero, y bueno qué decir: de lo peor. Le hubiera convenido seguir con los comics, porque en los globitos entran pocas palabras ¿viste? Me parece un escritor torpe y opaco, pero sobre todo falso. De estos que dicen la palabra “diamante” y yo pienso inmediatamente en un pedazo de plástico marrón. Y si dicen “el amor de una joven hermosa” yo pienso en un viejo con pañales llenando de baba a una adolescente drogada o en coma farmacológico. Qué querés, es “involuntario” como su trilogía. Por suerte hay trilogías voluntarias, pensadas, escritas por un motivo, corregidas hasta morir. No es el caso de Levrero lo sé y claro, la moda más actual es destacar defectos como virtudes, declararlos defectos voluntarios. Yo llamo a eso hipocresía.

Este hombre (habrá sido un muy buen hombre) es un escritor de segunda línea que hoy se pone en la categoría de maestro con una clara intención: bajar un poco el cielo literario al que debemos apuntar los que nos tomamos enserio la escritura. Hacerla más fácil. Ojo que él no tiene la culpa, él es el menos Levrero de los Levreros, al menos no le pidió nada a nadie. Pero….”

Entiendo que el tipo no tiene porqué compartir mis gustos, pero me pareció una respuesta pedante, arbitraria y bastante injusta. Al menos para mí, tanto Roberto Bolaño como Mario Levrero me parecen escritores admirables. A propósito: El origen de la tristeza y La ley de la ferocidad están muy bien.

Por un lado, Ramos vende un discurso de escritor sartreano comprometido y anti mercado, y por el otro se la pasa saludando a “su agente” y a “su editora de Alfaguara” cada vez que tiene la oportunidad. Francamente, no me parece que Alfaguara sea una editorial muy marginal, ni que esté muy en contra del capitalismo salvaje. En fin, pese a ciertas actitudes medio ernestosotanianas, en el sentido de que se toma a sí mismo demasiado en serio, Ramos escribe muy bien.

RAZONES PARA LEER
Me sentí identificado con la respuesta que dio Martín Kohan aquí. En principio dijo algo que, en mayor o menor medida, hemos experimentado casi todos los que dimos clase en un colegio secundario: los consejos a favor de la lectura, sobre todo bajo la forma de sermones, no suelen dar resultado.
 

Convengamos en que es difícil aconsejarle que lea a un pendejo que está en la  secundaria porque: 1) en general tiene ganas de estar en cualquier otro lado antes que permanecer encerrado en el aula escuchando hablar de Borges; 2) hay montones de mensajes masivos que obran en contra sugiriéndole que se tiene que sentir culpable si no es bello, tiene guita y/o es "exitoso"; y la lectura no sirve para ninguna de las tres cosas; 3) le recomienda leer alguien que por lo general no es lindo, no es famoso, no sale  con una modelo y tampoco cobra un gran sueldo.  Ok, estoy exagerando, pero algo de eso hay.


¿Cuál es el método más seguro? Que el profesor tenga auténtica pasión por la literatura, y la sepa transmitir de modo más o menos indirecto, y nunca bajo la forma del sermón pedagógico.


Siguiendo con lo que dice Kohan, diré que a mí también me cuesta entender cómo puede haber gente que viaja horas y horas en micro,  con la mirada perdida en un paisaje anodino, sin leer ni tan siquiera media página. Es cierto que además de la lectura, la música y el sueño hacen llevadero el viaje, pero…

Respecto a quienes afirman, de modo tajante, que no les gusta leer. ¿En serio? ¿Habiendo tantos libros y autores diferentes? Es casi como decir "no me gusta comer". Es muy difícil que no exista cuantimenos un autor que no haya escrito algo que, en determinado momento, no parezca estar dirigido exclusivamente a vos.

jueves, 3 de enero de 2013

LO QUE MILENA JESENSKÁ DIJO DE KAFKA

¡Qué mina interesante debió ser Milena Jesenská-Pollack! Estuve leyendo la edición de las cartas que le dirigió Kafka, traducidas por el escritor Rodolfo Wilcock. Era trece años menor que él, apasionada, inteligente y bastante bonita. Dicen que lo comprendió como no lo había hecho ni lo haría ninguna mujer. Esta semblanza suya sobre Kafka me pareció maravillosa:

"Las cosas son así: en apariencia, todos somos capaces de vivir, porque en algún momento nos refugiamos en la huida, en la ceguera, en el entusiasmo, en el optimismo, en una creencia, en el pesimismo o en cualquier otra cosa. Pero él nunca se ha refugiado en ningún caparazón, en ninguno. Es totalmente incapaz de mentir, igual que es incapaz de emborracharse. No tiene el menor refugio ni techo que lo cobije. Por eso está expuesto a todas las cosas de las que los demás estamos a salvo. Es como alguien que anduviera desnudo entre personas vestidas. Todo lo que dice, lo que es, lo que vive, ni siquiera es verdad. Es un puro existir sin  más, carente de todos los ingredientes que podrían ayudarle a vivir efectivamente la vida, en belleza o en miseria, es igual. Y su ascetismo no tiene nada de heroico… Todo “heroísmo” es mentira y cobardía. No es una persona que se construya su ascetismo como medio para obtener algún fin; es una persona que se ve forzada al ascetismo por su terrible clarividencia, su pureza y su incapacidad de pactar… Sé que no se resiste a la vida, sino solo a esa manera de vivir”.

Y también recuerda la primera vez que se conocieron:

“Conocí su miedo antes de conocerle a él… En los cuatro días que pasó a mi lado, lo perdió. Nos reímos de su miedo… No hacía falta el menor esfuerzo, todo era fácil y claro… Durante esos días, su enfermedad se nos antojó como una especie de leve resfriado”.
Kafka, por su parte, le escribió a  su amigo Max Brod:
"(Milena) es un fuego viviente como no he visto nunca otro... Y al mismo tiempo extremadamente tierna, valiente, inteligente, y lo pone todo en su sacrificio, o, si se quiere, lo consigue todo por el sacrificio".

martes, 1 de enero de 2013

LO QUE BOLAÑO LE DIJO A VILA MATAS

Me gustó mucho algo que Bolaño le contó a  Vila Matas respecto a su afición por leer historias relatadas por escritores primerizos.

Me pareció muy certero: ¿quién no ha conocido personas "comunes y corrientes" cuyas historias y anécdotas, relatadas por un narrador sensible, receptivo y con cierto dominio de la palabra escrita, no podrían llegar a ser oro en polvo?

lunes, 24 de diciembre de 2012

CUANDO COPI PREFIGURÓ UN VESTIDO DE LADY GAGA

En La guerra de las mariconas (1982),  un texto de  Copi - plagado de situaciones delirantes- hay un fragmento que prefigura a Lady Gaga y su famoso vestido de carne. Allí se narra la vestimenta de una tribu de travestis y homosexuales brasileños llegados a Francia:


 “Estaban vestidos, y no miento, con carne. Uno llevaba un collar de tripas anudado alrededor del cuello, y nada más; otro se había hecho un sombrero con una pavita; algunos llevaban vísceras verdaderamente repugnantes; uno se había hecho una suerte de corpiño de plástico que rebosaba de bofe e hígado, otro tenía un conejo despellejado entre los dientes”.
La obra, escrita originalmente en francés, me pareció una de las más entretenidas que leí en mucho tiempo. Es cierto que la temática y el estilo de escritura, luego de cierto tiempo, dejan de sorprender, y hasta pueden resultar tediosas. 

El argumento es estrambótico, al par que sarcástico y esdrújulo (?): el narrador se enamora de un hermafrodita brasileño -Conceição do Mundoque resulta ser el príncipe de una tribu del Amazonas que habitan en la Luna. El tono es descarnado y, como imaginarán, políticamente incorrecto. 

Súbitamente aparece Michel Foucault tirado en unas baldosas, Margarite Duras en posición fetal y adentro de un tacho de basura; en otra escena le cortan la cabeza a un negro con cara de gorila y alguien se pone a jugar al fútbol con el cráneo, y así siguiendo. 

En medio de todo este candombe, hay espacio para las reflexiones metafísicas:

“El placer es como el nacimiento o como la muerte, nos ocurre una sola vez, pero al nacimiento lo olvidamos y a la muerte la ignoramos; el placer es ese único instante de éxtasis cuyo recuerdo o ilusión nos mantiene vivos. Nos ocurre solamente una vez. El resto de la existencia, antes y después, es tan sólo una reflexión al respecto".
En fin, tengo las uñas crecidas y,  en cada golpeteo que le doy al teclado, se van borrando las letras. Muy loco todo (?). Me aburrí de escribir sobre Copi (Paste). Chau, ¡sean felices!

P.S.: Al fin terminé de ver la sexta temporada de Lost. Estuve pispeando diversas lecturas que se han hecho de la serie, y algunas me parecieron exageradísimas. La visión de Daniel Link, por caso, se zarpa en esnob.  Prefiero los minuto a minuto que en su momento escribió el Corvino. Me mudé a Dexter, y la verdad es que estoy re contento con el nuevo barrio. La casa queda en Miami.

sábado, 22 de diciembre de 2012

SAWYER MIRA A LOS FLANDERS EN SU TELEVISOR


Escena del  octavo capítulo de la sexta temporada de Lost:

Llega el Sawyer policía a su departamento. Está más solo que nunca: se acaba de pelear con su compañero ponja, quien le reprocha que no confíe en él. Deja el arma sobre una mesita ratona, saca una birra en lata y se calienta una pizza en el microondas. Se pone a mirar una escena de la familia Ingalls: “los anti Simpsons”, la quintaesencia de la flandersitút. 

En la escena de la escena durante la cena (de Sawyer) Laura tiene un diálogo enternecedor con su padre, que resulta incluso más meloso que los arrumacos que Bernard and Rose se daban en el asiento del avión, cerca de un conmovido Jack, en vuelo hacia Los Ángeles:


Lóra: “No estoy preocupada por mí. Sólo que no sé qué haría si le pasara algo a ti o a mamá”.

Papá Charles: “De todas formas no nos pasará nada. Al menos no hoy. Es la forma en que vives la vida: de un día por vez. Si pasas toda la vida preocupándote por si algo ocurre, antes de que te des cuenta, tu vida terminará, y habrás desperdiciado mucho de ella preocupándote” (Sawyer toma un sorbo de birra, en la tele se escuchan niños reír y jugar en la pradera).

P Ch: “¿Escuchas eso? De eso se trata la vida, de reírse y amarse el uno al otro (como Quintín y loskirchneristas), y de saber que la gente en realidad no se va cuando se muere. Tenemos todos los buenos recuerdos para sostenernos, hasta que los veamos de nuevo”.

L: “Es difícil no tener miedo, pa”.

P Ch: "Lo sé cariño, lo sé”.

EL HUMITO DE LOST: ¿ERA EN REALIDAD CARUSO LOMBARDI?

Ya voy por el octavo capítulo de la sexta temporada de Lost, y me siento como Richard Alpert tras la muerte de Jacob: uno de esos trapos húmedos con los que se limpian cosas sucias y que, dejados en la ventana para secar, se olvidan, retorcidos, sobre el parapeto que manchan lentamente.

Esta serie me está matando. Se está yendo todo al descenso y el humo de Caruso no alcanza.

Hace pocos meses que la empecé a ver: ergo, no tengo con quién hablar, ni puedo ir como un nerd infradotado a ningún  foro a especular sobre el significado de las incógnitas que no dejan de abrirse ni debatir sobre a quién ama realmente Kate ni ni Marshall (?). ¡Viejo, me están haciendo perder el tiempo y no puedo dejar la serie sin terminar!

En la sexta temporada Jack se peina para el coté -y la pone todavía menos que en las anteriores-; hay un ponja pelilargo, Sayd está cada vez más pelotudo, Kate sigue rastreando y no garcha con nadie. La rubia Claire está terrible pero tiene el pelo más pajoso que una escoba, está demasiado sucia, un poco loca y cada vez actúa peor. 

Bernard and Rose siguen siendo, como siempre, el empalagoso ananá  que afea cualquier sámbuche de jamón y queso. Lo único que les faltaría sería tener un perrito pequinés al que le agarra fiebre, es tratado por Jack y finalmente muere, para posteriormente ser enterrado en un funeral improvisado en la playa, ante el llanto desconsolado de Hurley.

No, no quiero nada.

Ya dije que no quiero nada.

¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.

¡No me vengan con estéticas!
¡No me hablen de moral!
¡Aparten de aquí la metafísica!
No me pregonen sistemas completos, no me alineen conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)
¡De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!

¿Qué mal hice a todos los dioses?

¡Si poseen la verdad, guárdensela!

Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.
Fuera de eso soy loco, con todo el derecho a serlo.
Con todo el derecho a serlo, ¿oyeron?

¡No me fastidien, por amor de Dios!

¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributable?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuese otra persona, les daría a todos gusto.
¡Así, como soy, tengan paciencia!
¡Váyanse al diablo sin mí,
O déjenme que me vaya al diablo solo!

¿Para qué hemos de ir juntos?
¡No me toquen en el brazo!
No me gusta que me toquen en el brazo. Quiero estar solo,
¡Ya dije que soy un solitario!
¡Ah, que fastidio querer que sea de la compañía!

Oh cielo azul —el mismo de mi infancia—,
¡Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh amargura revisitada, Lost de antaño y Lost de hoy! 
¡Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta!

¡Déjenme en Paz! No tardo, yo nunca tardo...
¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio quiero estar solo!

Hasta siempre Lost, ¡¡fuiste un gran amor!! Pero sigo por inercia.

domingo, 16 de diciembre de 2012

SUSPENSIÓN II: LA VENGANZA DE LOST

Este blog se encuentra momentáneamente suspendido debido a que el banana del autor no puede parar de mirar Lost. Cuando termine con la bendita sexta temporada- entuavía voy por la cuarta-, y aunque sé perfectamente que me voy a decepcionar porque la historia se abre en tantas ventanas que es imposible darle un cierre coherente y la puta que lo parió no puedo parar de mirar esta serie de mierda y encima me dio por seguir leyendo el "Ulysses" de James Joyce en inglés y tiene partes brillantes pero no cazo un palenque de qué carajo está hablando y se podría decir que a veces tengo ganas de tirar el libro a la mierda y seguir mirando Lost cosa que hago porque realmente la serie me atrapó y en fin, eso... está lloviendo, hace rato que no escribo nada que valga la pena en este blog de mierda. En principio retomaría en enero... sé que Occidente puede llegar a ver paralizadas todas sus actividades porque yo deje de escribir acá y me preocupa, pero lo siento... Lost es Lost.

PD: el estilo de redacción de esta entrada no será corregido dado que pienso borrarla una vez que retome la escritura de boludeces importantes que pueblan este blog.

P.S.: chiste, no voy a borrar esta entrada. La imperfección nos vuelve más humanos (?)

martes, 20 de noviembre de 2012

EL DÍA EN QUE ROBERTO GARGARELLA RESCATÓ UN EJEMPLO HISTÓRICO DE GOBIERNO LATINOAMERICANO QUE LE SIMPATIZÓ: EL DE SALVADOR ALLENDE

En esta muy buena discusión que se suscitó hace un tiempo en Arte Política, Roberto Gargarella, ante la presión general típicamente filo k sucia caca mala corrupta, terminó por dar un ejemplo histórico de un gobierno latinoamericano que le parecía positivo: la gestión de Salvador Allende.

Ahora bien, ¿cuánto duró la presidencia de Salvador Allende? Desde el 4 de noviembre de 1970 al 11 de setiembre de 1973. Una elección esperable, dado que como izquierdistas bienpensantes nos permite dar un ejemplo histórico de un presidente que al ser asesinado, no tuvo mucho tiempo de hacer ninguna cagada. Pero ojo, que eso no le impidió a RG hacerle al gobierno de Don Salvador "miles de críticas".

Otra ventaja de la elección radica en la posibilidad de variar, para no tener que responder siempre con el típico "estoy a favor del igualitarismo que se da en los países escandinavos bla bla bla".


Y eso es lo que a mí me deja tranquilo: me gusta criticar a todos los gobiernos en nombre de mis ideas, sobre todo si se trata de gobiernos medio peronchos, pero cuando me piden ejemplos elijo a Allende y listo.

La cita exacta:


Nicolás Tereschuk: "No llego a entender cuál sería el gobierno latinoamericano que te parezca más rescatable  en los últimos cien años.
Saludos"

RG: "el de salvador allende. lo que no me priva de hacerle un montón de críticas, porque apoyar a un cierto gobierno no implica callarse las críticas, no? hablemos luego de la ley antiterrorista, de proyecto x y de reposo, sino parece que estoy respondiendo encuestas. abrazo"

domingo, 18 de noviembre de 2012

EL PERONISMO, SEGÚN UN COMENTARISTA DEL BLOG DE TOMÁS ABRAHAM

En el siguiente link, un tal Marcos nos ilumina con su "análisis" del peronismo:

"A mi manera de ver una de las cosas, que destaca al peronismo es su capacidad para convocar a tanto chorro, a tanto metedor de la mano en la lata de dineros ajenos, a tanto corrupto apilado dentro de una misma sigla política. Y no es que la corrupción y el robo descarado e impune sea la excepción que confirma la regla, sino que mas bien resulta exactamente al revés, y es la decencia administrativa la excepción dentro de cualquier gobierno peronista. Me viene a la memoria el caso del senador por Entre Ríos, Alasino que se construyó frente a la ribera del Río Uruguay una mansión que por su tamaño se podría igualar al del viejo Cabildo de Buenos Aires con su recova incluida, para no hablar de la pista de aterrizaje con la extensión similar a la de un aeropuerto internacional que el ilustre riojano hizo construir con recursos públicos para su uso personal en su provincia. Entonces cuando se habla de “modelo inclusivo” esta frase se transforma sencillamente en una coartada, que sirve para legitimar los latrocinios, y convierte en cómplices de estos a la porción del electorado que comparte o compartió algunas de las migajas de un robo tan escandaloso. Es precisamente el hecho que se encuentran obligados a distribuir algo del botín, para legitimar sus robos obscenos, aquello que se denomina como modelo inclusivo. De allí también, la famosa frase legitimadora: “roban pero hacen”".

¡Qué difícil se vuelve desterrar este tipo de lugares comunes! Lo más triste es que son pseudo-reflexiones que crecen como el moho en una pard húmeda. El amigo Marcos tiene una suerte de corruptómetro incorporado que lo hace concluir que robar forma parte del "ADN peronista". ¿Cómo medirá la corrupción, haciendo inducciones apresuradas a partir de anécdotas personales? ¿Por las tapas de los diarios? ¿Por el índice de percepción de la corrupción? Remito a la siguiente discusión del blog Mesa de Autoayuda K, que me pareció muy interesante. En cuanto pueda, amplío mi visión en los comentarios.

sábado, 20 de octubre de 2012

DESCANSANDO EN GUALEGUAYCHÚ



¡Qué lindo es disfrutar de un fin de semana en Gualeguaychú! Morfo un asadito por día, camino bordeando el río, ando en bicicleta.... En estos momentos estoy sentado en Café y helados –un barcito muy bien ubicado, con wi fi- escuchando El jardín de los presentes de Invisible en la computadora, mientras miro a la gente pasar.

Entre paréntesis: acaba de pasar una rubia de ojos celestes mirándome mirarla y dejándome un poquito enamorado. Me recordó el poema de Baudelaire ese, que creo se titula "A una que pasa" o algo por el estilo. Lo cierto es que por estos lares, las chicas lindas abundan.

Cada tanto aprovecho para leer, en forma salteada, alguno de los libros que traje. De camino para el café me pintó comprarme dos libros: Encuentros, el lado B del amor, de Gabriel Rolón; y la edición conmemorativa de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Releí Maus, de Art Spiegelman (¡extraordinario!); estoy leyendo el primer tomo de las Obras completas de Bioy Casares -más precisamente La invención de Morel-; las conferencias Sobre el porvenir de nuestras escuelas de Nietzsche y dos libros del crítico inglés Simon Reynolds.

¿Por qué cuento esto? Porque no se me ocurre una mierda para escribir en el blog.
 
El libro de Rolón es grosísimo: dice cosas como que el amor no siempre es algo maravilloso y que todos nos vamos a morir (?). Cágense de la risa, pero con esos textos “amenos”, Rolito se ganó sus buenos mangos. 

¡Qué groso Messi! Cada día juega mejor... no me deja de admirar ese pibe. Se acaba de mandar tres goles, uno más lindo que el otro.

"Enderepente" me pintó extrañar a mi hermana. En fin...

¡Sean felices!

domingo, 30 de septiembre de 2012

ALGUNOS CLIVAJES PARA ENTENDER UN POCO MEJOR LA POLÍTICA ARGENTA

Visto y considerando que me lloran los ojos a consecuencia de una conjuntivitis úta y vigilante que tiene mucho aguante, disfruto de escuchar hermosos temas como éste, mientras les copio y pego un muy buen artículo de José Natanson:



Por José Natanson

Desde la recuperación de la democracia en 1983 hubo tres grandes impulsos de cambio progresista: el alfonsinismo, el Frepaso y el kirchnerismo, cuyo éxito se explica, entre otras cosas, por su capacidad de establecer nuevas líneas de división política (clivajes, en jerga politológica) en torno de las cuales se organizaron la competencia electoral y el debate público.

Comienzo por el principio. Raúl Alfonsín, uno de los pocos políticos de primer nivel que se habían opuesto públicamente a la guerra de Malvinas y que había denunciado los horrores de la dictadura, fue el primero, también, en comprender que las elecciones de 1983 no marcaban un retorno transitorio de la democracia, supeditada al juego pretoriano y la voluntad de los militares, sino el inicio de una nueva era institucional. Con su denuncia del pacto militar-sindical y su apelación a los valores democráticos (cuyo emblema fue el recitado del preámbulo de la Constitución como un rezo laico), Alfonsín logró que la discusión política se estructurara en torno del eje dictadura-democracia, y ganó las elecciones.

Más tarde, cuando Menem firmó los indultos y confirmó su giro definitivo a la ortodoxia económica, Chacho Alvarez se convirtió en el primer dirigente peronista en romper con su partido, un salto sin red ni paracaídas al llano de la política. Tras vegetar en el subsuelo de la consideración popular durante unos años, Chacho encontró su gran momento cuando el alfonsinismo se mimetizó con el gobierno en el Pacto de Olivos, habilitando un espacio para la oposición que no demoró en ocupar como líder indiscutido del anti-menemismo. Con un perfil personal muy diferente del de los menemistas más notorios (nada de corbatas amarillas ni trajes de mil dólares), Chacho (y su criatura política, el Frepaso) consiguió llevar el debate político al terreno que mejor les sentaba. Su clivaje (y luego el de la Alianza) fue corrupción-transparencia, aunque el costo derivado de este éxito fue altísimo: la neutralización de la discusión económica y el fin del debate sobre el modelo.

Por último, el kirchnerismo. Quizás una de las explicaciones más importantes de su éxito –atención intelectuales que se quejan de que al Gobierno le falta un “relato”– sea su capacidad para organizar la disputa política alrededor del eje neoliberalismo-antineoliberalismo (y sus derivaciones: mercado-Estado, producción-finanzas, concentración-redistribución). Las medidas más interesantes de los últimos años se inscriben en esta lógica, desde la renegociación de la deuda externa en los inicios del ciclo K a la nacionalización de las jubilaciones o la creación del Ingreso Universal para la Niñez. Del mismo modo, el segundo clivaje instalado con éxito por el Gobierno –dictadura-derechos humanos– también explica algunas de sus movidas más virtuosas, como la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, y otras que, inesperadamente, ha logrado situar en este marco (la capacidad de centrar el debate por la nueva regulación de los medios audiovisuales en la necesidad de cambiar la “ley de la dictadura” ayuda a explicar su éxito, pero también sus fallidos: la desdichada comparación del embargo de goles con el secuestro de personas).

Inversamente, el gran fracaso político del actual Gobierno –el conflicto con el campo y su traducción electoral en la derrota en los comicios de junio– se explica por una larga serie de motivos, desde su intransigencia negociadora hasta la capacidad de las organizaciones de productores rurales de mantenerse unidas. De entre todos ellos, quizás uno de los más importantes haya sido la obsecación kirchnerista en centrar el conflicto del campo en un clivaje que se reveló inverosímil: la división pueblo-oligarquía no logró convertirse en el eje de la disputa política, pese a los esfuerzos del Gobierno por dotar a su posición de un tono épico y plantear el conflicto en términos epopéyicos (en uno de sus discursos menos felices, Kirchner llegó a hablar de “comandos civiles”).

Y ahora, como se comprueba prestando una mínima atención a los discursos oficiales, el Gobierno busca que la disputa creada en torno del Fondo del Bicentenario y la remoción de Martín Redrado se inscriba en esta división del campo político. Por una vez, la televisión ayuda a los Kirchner: si en su momento la imagen de un Alfredo De Angeli desdentado impedía presentarlo como el líder de una supuesta oligarquía terrateniente, el perfil de Redrado –sus trajes perfectos, la fachada de su casa y su impresionante Audi gris– sí permite identificarlo como un referente del neoliberalismo, lo cual demuestra que la imagen no siempre puede ser guiada con mano maquiavélica por los directivos de los canales privados y que a veces se independiza, generando efectos insospechados.

El intento oficial por situar el debate en términos de neoliberalismo-antineoliberalismo encuentra otros escollos. En primer lugar, por la evidencia de que Redrado fue durante años funcionario (y funcional) al modelo K, como vicecanciller primero y como titular del Banco Central después, por lo que no tiene mucho sentido descalificarlo, ahora, como un ortodoxo puro y duro.

Pero lo central, más allá del juego de imágenes y antecedentes, es la discusión económica de fondo, que tampoco es tan transparente. El Fondo del Bicentenario es uno de los pasos del plan de Amado Boudou –cuya formación, estilo y hasta opción estética no son tan diferentes de las de Redrado– para volver a los mercados internacionales de capitales, plan que incluye la anulación de la “ley cerrojo”, la negociación con los holdouts, el reinicio de la conversaciones con el Club de París y hasta un posible nuevo acercamiento al FMI. Y no se trata de cuestionar esta estrategia, que busca que Argentina pueda volver a refinanciar sus deudas como hacen casi todos los países, sino de ponerla en su justo contexto: acertada o no, la decisión es cualquier cosa menos la gesta antineoliberal que creen ver algunos integrantes del kirchnerismo sunnita.

El eje fue cambiando. En un segundo momento, cuando la discusión había escalado y Redrado se atrincheraba en el Banco Central, el debate comenzó a girar en torno de la utilización de los recursos liberados por el Fondo del Bicentenario, acercándose, ahora sí, a los términos favorables al Gobierno. En efecto, la idea de que el pago con reservas permitiría obtener recursos adicionales para ampliar el gasto social, financiar nuevos proyectos de infraestructura o construir más escuelas –frente a una oposición que propondría pagar la deuda ajustando– puede ser válida, pero también tiene un problema. Por mandato constitucional, el encargado de asignar los recursos es el Parlamento, por lo cual la oposición tiene todo el derecho del mundo a reclamar un lugar en el debate acerca del destino de estos fondos (esto fue más o menos lo que planteó el radicalismo cuando propuso apoyar el desplazamiento de Redrado a cambio de discutir el Fondo del Bicentenario). Esta posibilidad, ajena al estilo decisionista del kirchnerismo, obligaría al Gobierno a convocar a sesiones extraordinarias o posponer su proyecto hasta marzo.

Pero no sólo el Gobierno tiene problemas para instalar el debate en los términos que más lo favorecen. Al igual que el oficialismo, la oposición también busca instalar su propia división. La de Elisa Carrió es, desde años, autoritarismo-institucionalismo. Para un sector de la derecha, el eje es populismo-república, clivaje que reproduciría las divisiones que se viven en otros países de la región (en particular Venezuela) y que ha tenido bastante éxito en las clases medias de los grandes centros urbanos. En la campaña de 2007, la frontera elegida por Mauricio Macri fue eficiencia-ineficiencia (aunque, a juzgar por los resultados de su gestión, va a tener que ir buscándose otra idea). El eje de Luis Patti viene siendo, desde hace años, garantismo-mano dura. Y el clivaje que a su manera ambigua pero persistente intenta definir Julio Cobos es quizás el más inteligente de todos: al centrar la disputa en el eje consenso-conflicto, el vicepresidente instala un clivaje que niega los clivajes, una división del campo político cuyo quimérico objetivo es superar las divisiones.

La estrategia es astuta pero no perfecta. Cobos ocupa un lugar institucional único, que lo ayuda y a la vez le impone límites a sus ambiciones. Lo ayuda porque, desde su cargo de vicepresidente –es decir, como nexo natural entre el Legislativo y el Ejecutivo– puede afirmar que quiere “ayudar” al gobierno del cual sigue formando parte. Y si el oficialismo denuncia el cinismo y el fondo anti-institucional detrás de esta postura, Cobos responde que su intención es ayudar a la Casa Rosada incluso contra sus propios deseos (como si el Gobierno fuera un chico que no sabe lo que quiere): ésa fue, de hecho, la justificación del voto no positivo. En este contexto, su principal atributo político –la percepción social de que es un límite a los Kirchner– le exige mantenerse en su puesto de vicepresidente, pero también puede encerrar el germen de su fracaso si alguno de sus movimientos es interpretado como obstruccionismo o, peor aún, desestabilización. El problema es que la idea del consenso no puede funcionar siempre. En ciertos momentos, la política exige definiciones por sí o por no (y, por lo tanto, conflicto). En la disputa por la 125, Cobos votó contra el Gobierno; ahora, según han dejado trascender sus allegados, podría acompañar con su voto en la comisión la decisión de Cristina de desplazar a Redrado del Banco Central. Obligado a medir milimétricamente cada movimiento, cada gesto, Cobos transmite una combinación de moderación y firmeza que le ha dado buenos resultados, aunque la cornisa por la que camina es estrecha y la distancia de 2011, muy larga.

jueves, 20 de septiembre de 2012

FACEBOOK, LAS REDES SOCIALES Y EL CLIENTELISMO

Aquí tienen un muy buen artículo de María Esperanza Casullo sobre la cuestión del clientelismo. Se armó un debate interesante, con voces diversas (aunque predominantemente kirchneristas o filo-kirchneristas).

La foto que ilustra el post fue compartida por varios de mis contactos en mi cuenta personal de Facebook.

A más de uno le deben llegar muchas muestras de racismo e intolerancia similares a las que ilustra la foto.

Es importante criticar aquellas cosas que nos parecen mal del actual gobierno. Eso sí: les aseguro que este tipo de fotos hace que cada vez me acerque más al oficialismo.

En éste link puede leer un muy interesante post de Abel, sobre el candidato republicano Romney.

Adenda: Si pinchan aquí, podrán ver una entrevista muy interesante a César González -alias Camilo Blajaquis- : un escritor  y poeta cuya experiencia de vida vale la pena conocer.

En este artículo, Sarlo tiene la suficiente amplitud mental como para señalar cuestiones que se le escapan a varios periodistas y "pensadores" de la tribuna de doctrina:

(...) Décadas después, el lenguaje de la discriminación vuelve a utilizarse para describir a los manifestantes del jueves pasado. De nuevo, las calles que se mencionan son Santa Fe y Callao como centro místico de la convocatoria. Si ese lenguaje podía describir adecuadamente la anterior movilización de caceroleros, que fue pequeña y poco entusiasta, no parece el más adecuado para la última. El cruce emblemático de las dos avenidas de Barrio Norte tuvo decenas de espejos en las ciudades argentinas.

Sin embargo, las críticas kirchneristas a la movilización del jueves se apoyan en datos y citan consignas indiscutiblemente escritas en las páginas de Facebook que propagandizaban la convocatoria. Allí se ha usado el lenguaje del odio contra los planes sociales y la asignación universal ("planes descansar" y "asignación para coger", entre otras frases), que no salió de la cabeza de Cristina, sino de una iniciativa presentada, hace años, por Elisa Carrió. Este despiste ideológico, la antipatía contra la política y el encierro dentro de los propios deseos indican el terreno fracturado en el que se mueve la protesta.

Por televisión algunos relatores periodísticos se entusiasmaron recordando la "primavera árabe". No recordaron, sin embargo, quiénes ganaron las elecciones en Egipto después de esas movilizaciones de masas. Por televisión también se subrayó la ausencia de toda interpelación política. Se olvidó, sin embargo, que es la política la que puede dar una continuidad a las reivindicaciones de quienes se movilizaron el jueves.

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