Mostrando entradas con la etiqueta BORGES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BORGES. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de diciembre de 2012

CUANDO COPI PREFIGURÓ UN VESTIDO DE LADY GAGA

En La guerra de las mariconas (1982),  un texto de  Copi - plagado de situaciones delirantes- hay un fragmento que prefigura a Lady Gaga y su famoso vestido de carne. Allí se narra la vestimenta de una tribu de travestis y homosexuales brasileños llegados a Francia:


 “Estaban vestidos, y no miento, con carne. Uno llevaba un collar de tripas anudado alrededor del cuello, y nada más; otro se había hecho un sombrero con una pavita; algunos llevaban vísceras verdaderamente repugnantes; uno se había hecho una suerte de corpiño de plástico que rebosaba de bofe e hígado, otro tenía un conejo despellejado entre los dientes”.
La obra, escrita originalmente en francés, me pareció una de las más entretenidas que leí en mucho tiempo. Es cierto que la temática y el estilo de escritura, luego de cierto tiempo, dejan de sorprender, y hasta pueden resultar tediosas. 

El argumento es estrambótico, al par que sarcástico y esdrújulo (?): el narrador se enamora de un hermafrodita brasileño -Conceição do Mundo - que resulta ser el príncipe de una tribu del Amazonas que habitan en la Luna. El tono es descarnado y, como imaginarán, políticamente incorrecto. 

Súbitamente aparece Michel Foucault tirado en unas baldosas, Margarite Duras en posición fetal y adentro de un tacho de basura; en otra escena le cortan la cabeza a un negro con cara de gorila y alguien se pone a jugar al fútbol con el cráneo, y así siguiendo. 

En medio de todo este candombe, hay espacio para las reflexiones metafísicas:

“El placer es como el nacimiento o como la muerte, nos ocurre una sola vez, pero al nacimiento lo olvidamos y a la muerte la ignoramos; el placer es ese único instante de éxtasis cuyo recuerdo o ilusión nos mantiene vivos. Nos ocurre solamente una vez. El resto de la existencia, antes y después, es tan sólo una reflexión al respecto".
En fin, tengo las uñas crecidas y,  en cada golpeteo que le doy al teclado, se van borrando las letras. Muy loco todo (?). Me aburrí de escribir sobre Copi (Paste). Chau, ¡sean felices!

P.S.: Al fin terminé de ver la sexta temporada de Lost. Estuve pispeando diversas lecturas que se han hecho de la serie, y algunas me parecieron exageradísimas. La visión de Daniel Link, por caso, se zarpa en esnob.  Prefiero los minuto a minuto que en su momento escribió el Corvino. Me mudé a Dexter, y la verdad es que estoy re contento con el nuevo barrio. La casa queda en Miami.

domingo, 24 de junio de 2012

JOYCE Y LOS SÍMBOLOS


PERIODISTA: “¿Cuál es el mensaje de su obra?”. BORGES: “No soy mensajero”.  (Jueves 17 de diciembre de 1964).

BORGES: “La gente no sabe la parte que tiene  la pereza y la resignación en lo que uno escribe. Una chica  uruguaya buscaba explicaciones simbólicas, metafísicas y religiosas para mis poemas. “Uno no escribe con intenciones así… No podría escribir. No soy autor de fábulas con moraleja. ¿Usted escribió alguna vez? ¿No? Entonces por eso imagina que un escritor es tan complejo e intencionado” (Lunes 19 de julio de 1965).

Es un poco lo que decía Vladimir Nabokov en su Curso de literatura rusa, en referencia al Ulises de Joyce:

“Un pelma llamado (Stuart) Gilbert, engañado por unas listas que compiló en broma el propio Joyce, descubrió en cada capítulo el predominio de un órgano particular –el oído, el ojo, el estómago, etc.-. Ignoraremos también estas estupideces. Todo arte es en cierto modo simbólico; pero le diremos: ‘¡Alto ahí, ladrón!’, al crítico que transforma deliberadamente el símbolo sutil del artista en rancia alegoría de pedante, las mil y una noches en asamblea de una sociedad secreta”.

El mismo Joyce escribió: “I’ve put in so many enigmas and puzzles that it will keep the professors busy for centuries arguing over what I meant, and that’s the only way of insuring one’s immortality”.

En otras palabras: mientras los críticos y los universitarios se fatigan buscando símbolos y más símbolos en lugar de disfrutar de la lectura, el mismo autor confiesa haber embrollado el texto con citas y alusiones literarias para mantenerlos ocupados durante años, de puro rompe quinotos que era.

¡¡Y ni hablemos de los críticos literarios que se sirven del psicoanálisis para ver símbolos freudianos, alusiones a la madre o actos fallidos porque levanto temperatura!!

En fin, me pintó hacer un post "ñoño". ¿Y qué? ¿Vas a pegar? Vivo en Avellaneda... vení si tenés aguante!!!

martes, 15 de mayo de 2012

SABER ESCRIBIR SEGÚN BORGES Y BIOY: SEGUNDA PARTE


¡Esto es el acabose! No, no: es el continuóse del empezóse, que puede leerse aquí.

"Corolario. Hay que releer a Borges otra vez", sugería Bolaño en Derivas de la pesada. 

Digresión: pueden leer un resumen interpretativo del texto del chileno a partir de un muy lúcido post de Martín Zariello:

Tanto en Borges como en Cortázar, existe cierta obsesión por las palabras. Para Cortázar, las palabras no sólo tenían sentido y sonido, sino también color y peso. Para Borges, tenían sonido, sentido y peso, pero color no porque era ciego… (cuac).


Les dejo con las opiniones de Borges y Bioy referidas por el Adolfo. Les comento que falta la tercera y última parte, por ahora confórmense con esto:

ALGUNOS JUICIOS ACERCA DEL LENGUAJE Y LA LITERATURA EN BORGES Y BIOY CASARES:

Borges, muy acerbo, habla de personas tan toscas que, en las presentaciones, contestan: “Chocho”: ‘No pueden llegar a otra sílaba’. (Sábado 3 de octubre de 1953).

Advierto que Manucho no ha oído hablar de estas minucias: despreocupado de  la s, serpiente del jardín del poeta, llamó Lucio Sansilvestre al único personaje con apellido de Los ídolos. (Lunes 17 de enero de 1955).

(Borges) (…) dice que los franceses observan los matices de todo, de lugares, de colores, de estaciones, de comidas: ‘Hablan de la mi-siason dans la mi-montagne’. Aquí todo es en block: el verano en Mar del Plata’. (Martes 14 de junio de 1955).

Me cuenta este diálogo entre Mariana Grondona y Norah. M. G.: ‘Vos que sos pintora, decime qué debo hacer para pintar’. N.: ‘Pintá lo que sientas’. M.G. (con irritación): ‘Pero si no siento absolutamente nada’. (Lunes 16 de enero de 1956).

(Borges) Cuenta también que hoy iba en el subterráneo y un chico preguntó: ‘¿Cuánto falta para Palermo?’. Repitió: ‘¿Cuánto falta’ y después, riéndose, llegó a ¿Cuánto flauta para Palermo?’ y quizá a ‘cuánta flauta’. Borges: ‘Era un momento importantísimo en su vida. Estaba descubriendo que había palabras parecidas y que ponerlas juntas era gracioso. No, era mucho más: estaba descubriendo la literatura. Los padres no le hacían caso. Hablaban entre ellos. Yo quise mirarlo, para reírme con él. No lo vi’. (Domingo 7 de octubre de 1956).

BIOY: “Creo que hay sin embargo una diferencia entre el plan de un cuento y el plan de una nota o de un artículo. El cuento debe concluir con lo más importante. El comienzo, en los cuentos, no importa mucho, el lector sabe que puede esperar algo. En las notas o en los artículos hay que poner lo mejor que uno tiene en la primera frase. Si no, el lector no entra”. (Sábado 10 de noviembre de 1956).

Borges cita frases populares: ‘¿Por qué no te metés en un pozo y oís música de tierra adentro?’; ‘¿por qué no te hacés hervir y después te tomás el caldo?’. Comenta: ‘¿Qué le pasa a Buenos Aires? Está muy inventivo’. (Domingo 28 de abril de 1957).

BIOY: ‘Sin embargo, hay algo bueno en publicar. Se pierde la vanidad. No se da tanta importancia a lo que uno escribe, ni a lo que escriben sobre uno. Nada más horrible que esos escritores que o publican nada, porque temen ser indignos de lo que se espera de ellos”. (Jueves 1 de mayo de 1958).

BORGES: (…) ‘Qué raro que la gente crea que las mayores inteligencias pertenecen a literatos. La literatura es un entretenimiento, que corresponde a convenciones, del que un día la Humanidad se cansará’. (Sábado 1 de noviembre de 1958).

Borges siempre me precave contra la tentación de tomar demasiado en serio nuestro trabajo: todo debe hacerse, pero discretamente, en los ratos que deja la vida. Riendo, dice que Susana Bombal tiene horario para trabajar, defiende su trabajo; cuando a ciertas horas uno la llama por teléfono contestan: ‘La señora está trabajando’. (Viernes 29 de mayo de 1959).

Recuerda la frase ‘Ha de ser hijo de vidriero’, que se dice cuando alguien se interpone, impidiendo el paso de la luz: ‘¿Se entiende que los vidrieros son transparentes? Qué extraño razonamiento’. (Sábado 20 de junio de 1959).

Según Borges, Clemente (Cancela) afirmó de Ghiano: ‘Como descubrió que no puede escribir bien, escribe mucho’. BIOY: ‘Es una resolución que toma mucha gente’. BORGES: ‘Goethe, por ejemplo. Tiene tantas obras que si señalás alguna como pésima, el interlocutor siempre tiene otras para alegar’. (Jueves 25 de junio de 1959).

BORGES: ‘Lo importante no es que el lector crea lo que lee sino que sienta que el autor cree lo que escribe’. (Domingo 23 de agosto 1959).

BORGES: (…) Unamuno y Ortega (y Gasset, no el “Burrito”) creían que al saber la etimología de las palabras, sabía uno la verdad que encierran. Un diccionario etimológico no es la llave de la verdad. Nadie cree que un pontífice sea un pontonero, ni que un políglota tenga muchas gargantas. Es evidente que a lo largo del tiempo cambia el sentido de las palabras. La etimología revela lo que las palabras ya no significan. ‘Estilo, ah mi amigo, usted no sabe que los romanos llamaban estilo a un punzón. Bueno, ¿y qué?’ (Domingo 13 de septiembre de 1959).

(…) Tenés razón: casi todas las fealdades estilísticas se logran en procura de precisión, tratando de dar precisión al lenguaje (…) Susana Bombal escribió que tal personaje estaba techado de virtudes. Quiso decir, supongo, que era un dechado de virtudes. Dijo también que se sentía interceptada de tal reunión; quiso decir excluida”. BIOY: ‘Cómo no siente  que quien escribe se tiende infinitas trampas, que lo exhibirán al escarnio público’. BORGES: ‘Yo, durante  años, escribía muerto de miedo, consultando continuamente el diccionario’. (Jueves 24 de setiembre de 1959).

BORGES: (…) Cuando el misterio no se explica, el lector atribuye esto a una debilidad del autor. Pero Kafka no explica ni necesita explicar: su misterio es el misterio del mundo o de la vida’. BIOY: ‘Participamos en sus relatos como en una novela de aventuras. Sin embargo la acción ocurre como en un sueño. Seguimos con credulidad, como en un sueño, sus sueños’. BORGES: ‘Kafka inventó un tipo totalmente nuevo de relato; pero, a diferencia de todos los inventores y precursores, ha sabido manejar su invento con notable economía y lucidez, utilizando una cantidad mínima de elementos. Esta sencillez de sus composiciones es uno de sus mayores méritos’. BIOY: ‘Las personas que inventan algo difícilmente pueden discernir bien y atender a varias cosas a la vez. Por ejemplo, Gracián, ocupado en buscar epítetos nuevos, no se cuida de que sean felices. (…) Kafka fue un ser prodigioso (prodigioso no sólo como escritor, sino como ser humano). Los escritos de Kafka interesan al hombre; los de Joyce, al estilista. Joyce es una suerte de Quevedo (…)’ BORGES: ‘Müller dice que el Ulysses no era un libro escrito para ser leído, sino para ser comentado; no en vista de lectores, sino de críticos’. (…) BIOY: Algunos libros de Kafka consisten en una visión deformada de la realidad. Esto, anteriormente, sólo se había hecho en forma de sátiras: muy pobres, si las examinamos a la luz de Kafka. Huxley, en Brave New World, por ejemplo. Otro de los méritos de Kafka es haber aprovechado –y renovado- los grandes temas, simples y permanentes, que tanto hemos desacreditado: angustia, frustración, el individuo perdido ante el Estado, jerarquías, postergación, burocracia, infinito’. BORGES: ‘Uno puede citar otros relatos donde aparecen esos temas pero apenas son un episodio de la trama, un caso particular; en Kafka son generales y permanentes. Me pregunto si estos escritores, que estuvieron a punto de escribir cuentos de Kafka –Conrad en El duelo, Melville en Bartleby- entrevieron la posibilidad y la desdeñaron’. (Domingo 27 de septiembre de 1959).

Recuerda que según Graves a la gente le cuesta mucho entender un texto escrito en diversos planos: ‘La gente entiende lo que es plenamente humorístico, o plenamente serio. Buenos libros fracasan por la diversidad de planos. Bustos Domecq, desde luego…’. (…)

BORGES: Quien escribe ramplón, es ramplón. (Sábado 10 de octubre de 1959)

Alfonsina Storni escribió de los pájaros:

Las dulces flautas suenan de alados inquilinos

Qué raro llamar inquilinos a los pájaros. Huésped es una palabra más noble, pero ¡inquilino! Además, como siguen siendo pájaros, quedan muy absurdos con flautas”. En cambio, considera que hay una sorpresa meritoria en 

Huésped de la rama, el trino. (Soneto de Enrique Banchs, “La urna”, 1911). 

(Domingo 8 de noviembre de 1959).

Leemos poemas de Antonio Machado. BORGES: “Es más importante, para un poeta, parecer sabio que inteligente. Antonio Machado parece sabio; Lugones, inteligente”. (Martes 22 de diciembre de 1959)

Oyendo una motocicleta que partía,  comenta: “Qué raro. Sin duda la frase ‘Salió a los pedos’ es anterior a las motocicletas; sin embargo parece inventada para ellas: es un caso de futurismo idiomático”. (Miércoles 6 de abril de 1960)

Recuerda:

Iban, oscuros, por la noche solitaria (Virgilio) “Ibant obscuri sola sub nocte per umbram” 

El verde silencio de los campos (Carducci). “Il divino del pian silenzio verde” 


BORGES: … (Ben) Johnson dice que hay que escribir de un modo general, sin decir cuántas rayas tiene el tulipán (…)

En Inglaterra, es raro el concepto de diccionario como legislador del idioma; allí, el concepto que rige es el de diccionario como repertorio de las palabras usuales. En España persisten en el concepto antiguo, de árbitro de lo que puede uno usar o no. ‘¿Está en el Diccionario de la Academia?’, pregunta el argentino. ‘¿Es palabra?’, pregunta (José) Bianco”. (Lunes 16 de mayo de 1960).

Dice: ‘Cuando una composición literaria es mala, se notan las palabras y nada más. Words, words, words. Cuando es buena, no importa que las palabras sean feas, hay un impulso que te arrastra…’. (Martes 7 de junio de 1960).

Uno de los señores que me recibió estaba entusiasmado con la idea de “Poderoso caballero es Don Dinero”. Repetía: “Lo escribió Quevedo, quién sabe cuándo, y hoy es tan verdad como entonces”. (Domingo 12 de junio de 1960).

Nota personal: Es un poco lo que pasa con quienes elogian la actualidad de la letra de Cambalache: “el mundo fue y será una porquería…", etcétera.

Dice Borges que si en un cuento se nombra un pájaro, en seguida aparecen otros. Una gaviota hace una bandada; la mención del tiempo, trae de inmediato la del espacio. (Sábado 20 de agosto de 1960).

Observa después: “Qué manía la del arte moderno contra la anécdota. (…) no ven que atacan a lo narrativo, que es uno de los permanentes agrados de los hombres. ¿Qué tiene de malo? Toda la literatura es anécdota. ¿A quién no le agradan las anécdotas? (Sábado 10 de septiembre de 1960).

BORGES: Los escritores fracasados siempre imaginan conspiraciones contra ellos. Creen que los escritores más afortunados forman una maffia. Sienten que cuando esos escritores publican los excluyen… (Domingo 16 de octubre de 1960).

BORGES: (…) Octavio Paz envió a Sur un poema de amor, con el verso:

tus pedos estallan y se desvanecen 

“Se verá a sí mismo como un conquistador de nuevas regiones para la poesía… Qué regiones. (Domingo 6 de noviembre de 1960).

BORGES: “Los pintores no dicen peyorativamente: ‘Esto es pura pintura’, ni los escultores o los arquitectos: ‘Esto es pura escultura o esto es pura arquitectura’. En cambio los escritores dicen: ‘Esto no es más que pura literatura’ o: ‘El resto es literatura’. (‘Et tout le reste est littérature’, Verlaine, “Art Poétique”) (Miércoles 7 de diciembre de 1960).

Porque un jurado reunido en Mallorca dio el premio de los editores a Borges, Victoria descubrió que es un gran escritor, se puso a escribir sobre él, insiste en que sus primeros libros los publicó Sur y quiere darle una comida. BORGES: ‘Para ella esse est percipi; percipi por los demás’. (Miércoles 7 de junio de 1961).

Para seguir leyendo:

lunes, 14 de mayo de 2012

EL PLAGIO


A menudo, lo que creemos una opinión personal no es más que una repetición, una idea ajena cuyo origen olvidamos. Habrá quienes eviten leer un libro escrito por dos autores, porque no saben a cuál de los dos admirar. Otros se decepcionan al enterarse de que la Ilíada y la Odisea, en realidad, no ha sido la invención de un solo autor llamado Homero.

"Nada es original. Robá de cualquier lugar que haga resonar tu inspiración o que alimente tu imaginación. Comé películas viejas o nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones al azar, arquitectura, puentes, señales callejeras, árboles, nubes, cuerpos de agua, luz y sombras. Elegí para robar sólo las cosas que le hablen directamente a tu alma. Si lo hacés de este modo, tu trabajo (y tus robos) serán auténticos. La autenticidad es invalorable; la originalidad es inexistente. Y no te preocupes en ocultar tus hurtos, celebrálos si tenés ganas. En todo caso, acordáte siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: No importa de dónde tomás las cosas; se trata de a dónde las llevás." (Jim Jarmusch)

BIOY: Comen en casa Borges y Wilcock. Hablamos de los plagios de Stendhal y de Coleridge. Acerca de los de Stendhal en Rome, Naples et Florence, mi hipótesis es ésta: Stendhal procede como una persona que es ante todo un escritor. Lo más importante para él es el libro que tiene entre manos; más importante que su reputación moral, su deber hacia los colegas, etcétera. El libro, en este caso, es una suerte de viaje por algunas ciudades de Italia. Si él no puede proporcionar alguna parte del material útil y lo encuentra en un libro o en una revista, lo toma. ¿Por qué no reconoce la fuente? Porque lo que más aborrece es un libro erudito; porque tiene un ideal de naturalidad y de frescura, al que continuamente se conforma. Sin duda, para estos fines es más conveniente decir: ‘Me encontré con el señor X, un individuo curioso, que me contó tales anécdotas’, que reproducir las anécdotas y poner al fin Edinburgh Review n°55. Aspira a no ser librezco”. (Lunes 29 de octubre de 1956).

viernes, 11 de mayo de 2012

SABER ESCRIBIR SEGÚN BORGES Y BIOY PARTE I


Para Barby, porque su mensaje me gustó mucho, aunque lo que me dijo yo ya lo sabía (?).

Estos consejos deberían ser seguidos, principalmente, por mí mismo. Fueron escritos por Bioy Casares en su Borges.

Ojo, está clarísimo que se puede salir campeón colgados del travesaño, tirando caños, jugando a la contra, de manera bilardista, menottista, mourinhista, guardiolística y un larguísimo etcétera. Dicho esto, leamos lo que Bioy tiene para decirnos:

LOS CONSEJOS DE BIOY

Refiere que, según Borges, Goethe no buscaba el énfasis, sino la exactitud: “Si llovizna, no agregaré truenos”.

En Callao y Córdoba se encontró con Marcial Tamayo, autor de un precursor libro sobre Borges: BIOY: “No me atrevo a decirle que el defecto de su libro es que no corre aire entre los pensamientos: cada frase es un pensamiento, una aserción, una opinión; está escrito en estilo ametralladora”. (15 de junio de 1953)

“Es difícil ser grandilocuente: hay que saber serlo”. El modo más sonso es “acumulando palabras como sublime”.

“BIOY: Anderson Imbert, cansado de la vida universitaria norteamericana, le dijo que al hablar con los alumnos, al enseñar, se prostituye el idioma. BORGES: Esa palabra –prostituir- en ese empleo, es un ejemplo de prostitución del idioma. Sin duda, Anderson Imbert cree que hay que escribir con palabras justas, sin que sobre nada en las frases. No sabe que más importante que el ideal de exactitud es 1) hacerse entender y 2) el tono con que se dicen las cosas. Muchas veces he observado que usando alguna frase hecha todo sale más comprensible. BIOY: Las frases hechas y los modismos dan el tono. Si uno recarga el estilo de frases hechas, el tono es de lata. La falta absoluta de frases hechas suprime el tono”. (31 de julio de 1956)

“BORGES: Goethe declaró que esas palabras como tal vez, quizá, según me parece, si no me equivoco, deben estar sobrentendidas en todos los escritos; que el lector puede distribuirlas donde lo juzgue conveniente y que él escribía cómodamente sin ellas”. (10 de agosto de 1956)

“BIOY: Lo principal es no escribir con sinónimos, con palabras o expresiones que estén en remplazo de otras (…) Uno siempre escribe con una selección. En vez de me di cuenta escribimos advertí. (17 de octubre de 1956).

Contra el procedimiento de los surrealistas, Borges dice: “Es un procedimiento para los que enfrentan el famoso problema de Mallarmé de la página en blanco. Ése es un problema de periodistas, no de poetas. El periodista debe llenar un número dado de páginas. El problema del poeta consiste en cómo decir lo que tiene que decir”.

lunes, 26 de marzo de 2012

EL GORILISMO EJEMPLIFICADO EN LA FIGURA DE BORGES


“Con Borges decimos que no se puede ser peronista sin ser canalla o idiota o las dos cosas. Desde luego no basta con ser antiperonista para ser buena persona, pero basta ser peronista para ser una mala persona” (Adolfo Bioy Casares)

Muchos creen que el término "gorila" no sirve para pensar, sino para descalificar al que piensa distinto y para clausurar el debate. Pese a que hay algo de cierto en esa queja, no coincido plenamente. Para mí, el término sigue teniendo vigencia, aunque ahora los cañones "gorilas" estén dirigidos a "la Yegua". Al respecto, traigo a colación una definición de Ticruz, dicha en otro contexto, con la que mayormente coincido: 

“Existe un viejo reclamo en torno a la palabra “gorila”, principalmente de parte de las izquierdas tradicionales. ¿Es posible no ser peronista y tampoco gorila? ¿Es sencillamente “gorila” un sinónimo de “opositor”? Se ha usado así, y coincido en que no tiene sentido el término de esa manera. El gorilismo, si es de alguna manera una palabra que representa algo, no es la oposición al peronismo, sino la reducción del peronismo a eso: a un fenómeno primitivo, infernal, visceral. No hay desacuerdo, no hay discusión, sólo odio y desprecio. El otro no piensa diferente, o es cómplice del mal, o es víctima de su estupidez”.

Y un poco más adelante: 

“Tampoco nadie pensaba que Perón era un orangután irracional, todo lo contrario. El gorililismo piensa que el líder es, de hecho, un estratega maquiavélico, con una capacidad especulativa brillante, que manipula a una masa irracional. El primitivo no es el líder para el gorilismo -véase el Rosas de “El matadero” y el “Facundo”- , sino sus seguidores. Sólo puede haber dos razones para seguir a ese líder: la idiotez y la maldad. Y el corolario necesario de eso es que el otro, el seguidor de ese líder, deja de ser sujeto válido de diálogo, no es atendible en tanto sujeto pensante. Hacia él sólo queda el odio y el desprecio, la lástima si se es generoso. Eso implica poner al otro en el lugar del salvaje o del bárbaro, en categorías de Lévi Strauss. Esa reducción del otro a la oposición entre civilización y barbarie, es, propongo yo, el gorilismo. E insisto: veo eso en Sarlo”.

No me interesa elucidar si Sarlo es gorila o no lo es, sino ayudar a entender qué es el gorilismo, aunque intuitivamente sea algo que todos conocemos. Ahora bien, ¿por qué es nocivo el "gorilismo"? Porque descalifica en automático, porque impide la crítica lúcida, porque confunde el pensamiento con el reordenamiento de los prejuicios, porque suele desembocar en el honestismo y el intencionalismo.

No es de extrañar que el “gorila” –aunque no exclusivamente- tenga una noción reductora y prejuiciosa acerca del “clientelismo”. En el transcurso de una entrevista que le hicieron para el suplemento Enfoques del diario La Nación, Javier Auyero –autor de ¿Favores por votos? Estudios sobre clientelismo político contemporáneo- dijo que el vocablo clientelismo suele ser una asociación estigmatizadora de que los pobres son clientes, son masa manipulable:

"La idea de que porque va una heladera o un par de zapatillas viene un voto es asumir como cierta una presunción. Hay que indagar. Esas relaciones recíprocas nunca funcionan así. Uno nunca sabe si fue la heladera o la relación afectiva con un puntero. Para saber eso hay que plantarse desde el otro punto de vista, no desde el que da la heladera sino desde el del sujeto. Mucha gente de clase media, media alta, vota a alguien porque le va mejor. ¿Llamamos a eso clientelismo? No". 

Y luego agrega: "EL CLIENTELISMO NUNCA GARANTIZÓ RESULTADOS ELECTORALES NI LOS VA A GARANTIZAR".

Uno lee y disfruta de la prosa de escritores extraordinarios como Bioy Casares y Borges: tipos que conocen varios idiomas, que han leído muchísimo, y que al mismo tiempo demuestran un conocimiento de la política  de su tiempo, absolutamente maniqueo, infantil y canallesco.

BORGES Y EL GORILISMO:

Me resulta difícil adherir a la creencia popular acerca del “apoliticismo” y la “ingenuidad” de Borges, y al mismo tiempo conciliar ese prejuicio con la aparición del panfleto anti-peronista titulado La fiesta del monstruo (1). Es un cuento que, como bien se sabe, abreva en la herencia de La Refalosa de Hilario Ascasubi y El matadero de Esteban Echeverría.

"Este relato -le dice años después Bioy a Matilde Sánchez- está escrito con un tremendo odio. Estábamos llenos de odio durante el peronismo", Clarín, 17/11/1988.

Según Ricardo Piglia, el panfleto trata de la fiesta atroz de la barbarie popular contada por los bárbaros: 

“La fiesta del monstruo” combina la paranoia con la parodia. La paranoia frente a la presencia amenazante del otro que viene a destruir el orden. Y la parodia de la diferencia, la torpeza lingüística del tipo que no maneja los códigos. (…) es un relato totalmente persecutorio sobre el aluvión zoológico y el avance de los grasas que al final matan a un intelectual judío (…) No diría que increíble, es un texto límite… Difícil de encontrar algo así en la literatura argentina”.

Seguramente para Don Jorge Luis, la Revolución Libertadora -para otros "fusiladora"- es parte del sueño civilizatorio de Sarmiento.

Si uno lee el Borges de Bioy (2), se puede encontrar con una larga ristra  de frases y reflexiones “gorilas”:

Por caso, el 26 de junio de 1955, Borges cuenta que ver las iglesias incendiadas le dio ganas de llorar. Pero no hay una palabra en el diario para el bombardeo sobre la Plaza de Mayo en el que murieron cientos de personas.

Pongo otros ejemplos, que no son exhaustivos:

En agosto de 1957 asesinan a un chofer en el barrio de Nueva Pompeya. Bioy apunta:

"Aunque persona de edad, el chofer se defendió y lo mataron de catorce puñaladas. Se asustaron de lo que habían hecho y huyeron sin sacarle el dinero. Borges opina que todos esos criminales son el fruto del peronismo: 'Antes uno decía el crimen del Silletero del año 20...' BIOY: 'Ahora hay que decir: 'el crimen del Silletero de las tres de la tarde, el de las cuatro', etcétera. BORGES: Habría que fusilar a toda esa gente'".

Páginas más adelante:

“Bioy: –El individuo que tiene más probabilidades de ganar la elección de presidente es el individuo más desvergonzadamente demagógico. Vale decir, la peor persona del país: Perón, Frondizi, Solano Lima”.

Los soviéticos, en octubre de 1957, lanzaban al espacio el Sputnik 1, el primer satélite artificial.

"Bioy: –Tuve ganas de hacerle una broma a tu madre: preguntarle si sabía la noticia y, cuando ella preguntara cuál, decirle que Perón había lanzado un satélite.

Borges: –Ya está enojada contra ese satélite. Dice que es un juguete insignificante y que quién sabe si no cae en la Tierra y no produce alguna Monstruosa hecatombe".

Aramburu convoca a elecciones y Borges lo lamenta, “desea que el gobierno se quede”. Manuel Peyrou se felicita del llamado y lo ve como un triunfo del gobierno.

"Borges: –Sí, el gobierno queda muy bien para la Historia, pero Peyrou no puede ver muy lejos: el país saltará en el vacío".

El 9 de diciembre del mismo año, Borges y Bioy hablan “de un match de box, ganado por un tal Pascual Pérez, que fue un mignon de Perón”.

"Borges: –Qué lástima que haya ganado un peronista inmundo".

Para seguir leyendo:

Borges y el dilema civilización vs barbarie:


Borges y Bolaño como polemistas:


El arte no nos hace mejores:



(1)    El 12 de octubre de 1955 leen en Marcha, de Montevideo, la publicación del cuento La fiesta del monstruo, que firmaron como Bustos Domecq (Borges y Bioy Casares). “En esta reescritura antiperonista de El Matadero de Echeverría, una turba abominable lapida hasta la muerte a un estudiante judío que se niega a saludar a la foto del Monstruo. (Durante la década peronista no hubo actos de hostilidad hacia los judíos, Perón fue el primer presidente que tuvo judíos en su gabinete, apoyó a una organización judía pro peronista e inauguró las relaciones diplomáticas con Israel, mientras en las páginas del libro abundan las frases y chistes antisemitas, que Borges cuenta en presencia de amigos judíos y luego le sorprende que en vez de reír se entristezcan.)” (Horacio Verbitsky)



(2)    Adolfo Bioy Casares, Borges. Edición a cargo de Daniel Martino. Ediciones Destino, Colombia, 2006, 1663 páginas. 

viernes, 17 de febrero de 2012

VINDICACIÓN DE DOLINA, LUEGO DE HABERLO DEFENESTRADO EN UN POST ANTERIOR


Me abrazo a la contradicción, como Fernando Niembro al comentar un partido de fútbol, y hago un encomio de Dolínades:

El machismo del rechazado:

Cuando son rechazados por una mujer: “algunos tipos –y también volvemos al machismo- sienten indignación, y eso no está bien. Uno siente tristeza, en cierto modo humillación, ¿pero indignación? Y reclaman: “¿Cómo me decís que no a mí?” (..) Y hay una pequeña exhibición hasta curricular. A mí que soy tal cosa, a mí que tengo una camioneta 4 x 4, a mí que vivo en tal lado, a mí que te pagué veintiséis copetines… Otra cuestión es la de buscar una razón casi externa del rechazo: “me rechazó porque ella está muy influida por las amigas; me rechazó porque sabe que soy muy mujeriego; me rechazó porque tiene miedo de enamorarse o de involucrarse…” Cuando en realidad las mujeres que te rechazan lo hacen por una simple razón: no le gustás, no le producís nada. Y sin embargo, cuando un hombre busca motivos para el rechazo, no da la única razón valedera”.

Hasta aquí Dolina. Ahora bien, ¿qué significa decir que amar a quien no nos ama es “trágico”?

En la antigüedad griega se dio una competencia entre la curiosidad teórica, representada por la filosofía, y el arte de la tragedia. Si leen la República de Platón, notarán su desprecio hacia el arte de la tragedia, más allá de que el tipo quiso ser un poeta trágico cuando era joven ¿Por qué? Pues porque la sabiduría de la tragedia se cifra en dejar ciertas cosas en la oscuridad o en la indecisión.

En la tragedia no hay posibilidad de "síntesis". El amor es trágico porque, hasta cierto punto, el fracaso amoroso no es culpa "de nadie".

Ejemplo: en “Antígona” de Sófocles tiene razón tanto Creonte como Antígona. Un filósofo como Platón no puede aceptar que ambos tengan razón, porque eso implicaría negar que exista una verdad, y la posibilidad de distinguir bien de mal.

Como no existe una ciencia del amor es que el arte se vuelve mucho más eficaz para abordarlo. La ciencia trata de producir enunciados con cierto nivel de universalización. El arte, toda vez que la experiencia estética se produce, te interpela de modo personal.

Decir que la extinción del amor no es culpa “de nadie” no quiere decir que una relación no deba ser alimentada con trabajo y dedicación, sino afirmar que una vez que la llama se apaga, o si nunca estuvo encendida, es inútil tratar de avivar un fuego que no existe.

El amor como dador de sentido:

Quien tiene un porqué para vivir, soporta casi cualquier cómo. Estoy convencido de que el amor es lo que da sentido a la existencia. Es más sencillo crecer como persona si todo lo que uno emprende está motivado por el deseo de ser querido.

Objeción previsible: hay que aprender a no ser querido, pues si uno pretende caerle bien a todo el mundo, es imposible que no ejerza la demagogia o la hipocresía. Ok, haciendo esta salvedad (tu mente ya estará progresando), prosigo:

Si amar a alguien implica darse en alimento, y a su vez ser alimento de ese alguien, entonces querremos ser mejores para tener algo mejor para dar.

En cierto modo, todo esto lo aprendí del níga Dolina, a quien le pegué al comentar sus primeros libros, pues me parecen muy berretas. ¿Por qué la vindicación? No es ningún sentimiento de culpa, sino que lo hago porque soy un loco bárbaro, un rebelde (?)

En cada entrevista, el tipo más o menos dice siempre lo mismo, pero eso no quita que muchas veces tenga razón.

Por ejemplo, podemos tomar el reportaje que le hicieron en Duro de Domar:

http://www.youtube.com/watch?v=Ns1uscLAW7c&feature=related

El público se renueva, dijo Mirtha Legrand. Tal vez por eso Dolínades no teme repetirse. Frase típica suya: “el amor sucede”.

“No hay nada que moleste más a una mujer, que un tipo que no es y hace fuerza por ser (…) Si no aparece inicialmente esa llama que permite el incendio, nos quedamos sin fuego”.

Vale decir: hay casos dudosos, pero en otra ocasiones decimos "a esta/este no la/lo toco/tuca/porro ni con un palo". Esa situación es INSALVABLE. No hay chamuyo ni mérito ni forma de ser que haga que Lita de Lázzari se vuelva Geraldine Neumann.

Borges contaba que el pintor americano Whistler estaba cierta vez en un café de París y, como la gente discutía el modo en que la herencia, el ambiente, la situación política y cosas por el estilo influían en el artista, el tipo dijo: “Art happens” (“el arte sucede”). Vale decir: en el arte, y en el amor, hay mucho de misterio. Sabemos lo que es el amor como sabemos lo que es la poesía, aunque no podamos dar una definición precisa. Así también somos incapaces de definir de una vez y para siempre el sabor del café, el color rojo o una puesta de sol.

Angelus Silesius: “La rosa es sin porqué, florece porque florece/ No cuida de sí misma / No pregunta si uno la ve”. Die Rose ist ohne Warum. / Sie blühet, weil sie blühet. / Sie achtet nicht ihrer selbst, / fragt nicht, ob man sie siehet”.

Si somos hiper racionalistas diremos que lo que llamamos misterio o magia no es más que la ignorancia de la compleja maquinaria de la causalidad. Leeremos estudios de científicos y botánicos que se ocuparán de analizar las propiedades químicas de la rosa y etcétera. Sin embargo, existe la indecibilidad del origen: “Las cosas no tienen significación: tienen existencia. Las cosas son el único sentido oculto de las cosas”. Fernando Pessoa.

Eso es lo que quería decir hoy, para que no crean que creo que creen que le tengo bronca a Dolínades. Tá todo bien vieja, somos todos ricoteros, no pasa nada!!

martes, 14 de febrero de 2012

EL ARTE NO SIEMPRE NOS HACE MEJORES

En algún sentido, este posteo viene a ser la continuación de una idea -nada original pero idea al fin- que escribí en éste otro artículo:

Es indudable que Martin Heidegger tenía mucha mayor capacidad hermenéutica que Carlitos Tevez cuando de analizar textos complejos se trata. Y sin embargo fue capaz de coquetear con el nazismo.

BIOY: “(…) los intelectuales ven con simpatía todo lo peor: al comunismo y, por qué no, al justicialismo”. BORGES: Sí. Y no podés decir nada contra los negros. ¿Vos sabés que en los países negros de África, ahora que se libraron de la opresión del colonialismo, se practica la esclavitud y la venta de esclavos?”.

BORGES: “Me preguntaron si me gustaba Brasil. Les dije que no, porque era un país lleno de negros. Eso no les gustó nada. No se puede decir nada contra los negros. El único mérito que tienen es el de haber sido maltratados y eso, como observó Bernard Shaw, no es un mérito”. (Del libro “Borges”, de Adolfo Bioy Casares)

Es muy difícil contradecir un hecho que para mí es incontestable: no existe nexo causal necesario entre estar en contacto con el arte con mayúsculas y ser un buen tipo. Ok, se puede ser un hijo de puta y un ignorante, pero... Digo más: la barbarie de la Europa moderna, el advenimiento del nazismo y el estalinismo, el asesinato masivo y la proliferación de campos de concentración no brotaron del desierto de Gobi ni del Amazonas: surgieron del meollo de la civilización europea. Los gritos de los asesinados podían escucharse en las universidades; el sadismo se ejercía a metros de museos y teatros.

Diez años después de que la Gestapo hubiera salido de París, los compatriotas de Voltaire estaban torturando argelinos, o torturándose entre sí, lección que aprendieron muy bien varios milicos argentinos.

Me resulta muy jodido mantener la confianza en la civilización occidental, en la herencia helénica y la racionalidad cristiana, como si las atrocidades fueran ajenas a su estructura. Sabemos que algunos de los hombres que concibieron y administraron Auschwitz habían sido educados para leer a Shakespeare y a Goethe, y que no dejaron de leerlos. Somos capaces de responder con mayor inmediatez a la tristeza literaria o cinéfila que al infortunio del vecino del barrio.

DEMOCRACIA Y "DANDISMO":

El dandi baudelaireano es quien unifica las virtudes del gentleman, y viene a ser la acusación viviente contra el igualitarismo burgués y democrático. El dandi es el orgulloso que siempre debe disponer de recursos para no sorprenderse por nada ni caer en lo vulgar, conservando una risa estoica ante las situaciones más apremiantes.

Para Baudelaire no existe gobierno razonable que no sea el aristocrático. Nos queda re claro si leemos el siguiente fragmento de Mi corazón al desnudo:

“¿Han experimentado ustedes, cuando su oscuridad de paseante les ha metido en un levantamiento, la misma alegría que yo al ver a un guardián del sueño público –policía o municipal, el verdadero ejército- maltratar a un republicano? Y como yo, ustedes se habrán dicho en su corazón: ‘Maltrata, golpea un poco más fuerte, aporrea, aporrea, municipal de mi corazón; porque en ese aporreamiento supremo, yo te adoro, y te juzgo semejante a Júpiter, el gran justiciero. El hombre a quien tú golpeas es un enemigo de las rosas y de los perfumes, encarnizado del lujo, de las bellas artes y de las bellas letras, iconoclasta jurado, ¡verdugo de Venus y de Apolo! Él no quiere trabajar, humilde y anónimo obrero, en las rosas y en los perfumes públicos; quiere ser libre, el ignorante, y es incapaz de fundar un taller de flores y de perfumes nuevos. ¡Aporrea religiosamente los omoplatos del anarquista!”.

Armonizar las esferas de la política, la ética y la estética es una de las tareas más difíciles del mundo. Subordinar una esfera a las restantes suele ser una absoluta catástrofe. El arte no es suficiente, hace falta la política; la política no es suficiente por sí misma, necesitamos la ética; la ética no se basta a sí misma, necesitamos al Rabino Blumberg (?)

martes, 31 de enero de 2012

DE CUANDO OLIVERIO GIRONDO LE SOPLÓ LA MINA A BORGES



¿Hay algo más doloroso que llegar a una fiesta del brazo con una mujer de la que estamos enamorados, y de improviso verla irse del lugar acompañada de un tipo que no soportamos? La tragedia le pasó a Borges: Oliverio Girondo (1891-1967) le quitó el sueño escandinavo que para él encarnaba Norah Lange (1905-1972).

Es como si la mujer de Altamira se fuera con Macri, como si Adrián Pérez anunciara su pasaje a las filas del kirchnerismo frente a las propias narices de Lilita Carrió. Es mucho más doloroso que ver a Riquelme con la camiseta de River.

La anécdota figura en la biografía de Borges escrita por Edwin Williamson, titulada Borges, una vida. El libro está bastante bueno, más allá de que el autor recurre a interpretaciones psicoanalíticas un tanto forzadas.

Fabián Casas la resume así:

Girondo, como lo cuenta Williamson, fue involuntariamente clave en la evolución de la obra de Borges. En 1926 se dio una fiesta en honor de Ricardo Güiraldes, en los lagos de Palermo. Norah Lange, que era conocida como la protegida de Borges, llegó con éste. Pero se sentó cerca de Girondo, en ese entonces un extrovertido poeta vanguardista que acababa de llegar de París. Mientras comían, Norah, sin querer, tiró una botella de vino y Girondo se acercó y le dijo: “Parece que va a correr sangre entre nosotros”. En ese momento la señorita Lange se enamoró perdidamente de Girondo y fue éste quién la llevó después a su casa.

Escribe Williamson: “Norah había llegado a la fiesta con Borges pero se fue con Girondo, y ese simple hecho traería una desdicha singular a la vida de Borges. Perder a Norah con otro hombre ya habría sido un desastre considerable, pero perderla con Girondo justamente era una humillación desesperante”. Borges y Girondo eran enemigos estéticos. En 1932 uno publicaba un libro que conmocionaba a los lectores (“Espantapájaros”), repleto de imágenes osadas, y el otro un pequeño volumen de ensayos muy extraños (“Discusión”) que dejó perplejo a los críticos ya que hablaba de alquimia, magia, especulaciones teológicas y demás temas esotéricos. Temas donde Borges fue a rumiar el descontento después de su derrota amorosa por goleada. Williamson conjetura que Jorge Luis Borges al perder a Norah Lange perdió también su voz poética, ya que después de “Cuaderno San Martín” no volvió a escribir en verso hasta mucho después. Lo cierto es que nosotros sabemos que Borges estaba escribiendo poesía en sus ensayos, en una voz extraña y nueva, pero en ese entonces muy difícil de percibir.

Recapitulemos: Borges era un joven feliz y estaba enamorado de la señorita Lange. Sus poemas, en ese entonces, se encontraban más cerca de la prosa de Carlos Argentino Daneri. Cuando la felicidad que le traería la musa pelirroja y la realización de sus sueños de poeta nacional fueron aniquilados por la aparición de Oliverio Girondo, Borges pensó en el suicidio de manera persistente. Dramático, hasta llegó a comprar un arma y alquilar una habitación en un hotel para hacer “La Gran Lugones”. Pero no la hizo. Desdichado, la obsesión con Norah Lange fue in crescendo y signando gran parte de su obra. Bioy Casares anotó sorprendido que su amigo estaba obsesionado por igual por “La Divina Comedia” y Norah Lange. En el comienzo del Aleph, la mañana en que muere Beatriz Viterbo está fechada en febrero de 1929, el mismo mes y año en que Norah lo rechazó. Borges sufría pero estaba escribiendo como los dioses. Convertía su dolor en aventura. Así que en ese candente instante en que una de las chicas Lange dijo “este sí, este no”, nosotros tuvimos al Borges que nos rompió la cabeza.

EL HOGAR DE LAS HERMANAS LANGE

La casa de la familia Lange, que eran cinco hermanas y un hermano, y que encima tenían varias amigas, era el paraíso terrenal para cualquier joven... más o menos como cuando los changos del film de Sofía Coppola entraron por primera vez al hogar de las “vírgenes suicidas”.

En ese ambiente, allá por 1921, Borges conoció a Concepción Guerrero, a quien describió como una “muy admirable niña de dieciséis años, sangre andaluza, ojazos negros y una grata y apacible serenidad, con mar de fondo de ternura”. Era hija de inmigrantes andaluces que vivían en un “barrio de arrabal”.

Su amor fue correspondido, aunque mantuvo su romance en secreto porque la madre era bastante ortiba con las jóvenes que no fueran hijas de "familias bien". Tanto su madre como su padre, con métodos diferentes, ayudaron para que Jorge Luis tuviera pocos festejos carnales.

“Tú/que ayer sólo eras toda la hermosura/ eres también todo el amor, ahora”, fue inspirado por Concepción.

Al tiempo que la relación con la morocha andaluza se fue extinguiendo, se incrementó el interés de Jorgito por la vida y obra de Norah Lange, la hermosura de herencia escandinava y cabellera roja.

Tal parece que Norah tenía embobados a varios poetas y artistas de mediados de 1920. Como Marianne Faithfull, como Lou Salomé, como Gala, fue una de esas raras mujeres que por su mezcla de misterio, belleza e inteligencia, ofician de musas inspiradoras.

"Siento el pavor de la belleza: ¿quién se atreverá a condenarme si esta gran luna de mi soledad me perdona?"

Esas líneas de Borges no fueron suficientes, Norah elegiría a otro hombre.

FIN


Y de yapa, algunas opiniones de Borges sobre Oliverio Girondo, sacadas del libro "Borges", de Adolfo Bioy Casares:

Borges mira dormir a mi hija Marta (de cuatro meses y medio) y comenta: “Su actividad mental será superior a la de Oliverio Girondo, a la de Aristóteles”. (Martes 30 de noviembre de 1954)

Hablamos de Gómez de la Serna, de lo olvidado que está; más aún que Capdevila, más que nadie. Decimos que ha escrito páginas y hasta libros hermosos. Recuerdo biografías. Borges: “Siempre he leído con emoción el prólogo a las páginas escogidas de Silverio Lanza. Ramón ha de estar entre los mejores escritores españoles de este siglo. Con qué desprecio verá a su amigo Oliverio Girondo. En un rato él puede escribir -él ha escrito- toda la obra de Girondo”. (Lunes 17 de setiembre de 1956)

Daban una comida a Norah Lange, por su último libro. Silvina dice: “Debemos mandarle un telegrama”. “¿Por qué?”, pregunta Borges. Yo digo que no sé cuál es peor escritor, Norah u Oliverio. Borges: “Han hecho mucho mal”. Habla de borracheras ejemplares. (Sábado 10 de noviembre de 1957)

“Mansilla tenía fama de ocurrente. El mismo Oliverio aspira a esa fama, sólo que no se le ocurre nada, salvo plagiar a los demás, diez años después” (Sábado 20 de julio de 1957)

Hablamos de Oliverio Girondo, que según dicen está muy enfermo. Borges: “Su obra no es nada. A Oliverio le gustaba el lado farrista de la literatura francesa. Su autor preferido era Jarry”. Bioy: “No hace mucho, el Negro Zorraquín Becú lo ponderó por la obra y la conducta”. Borges: “¿Conducta? Fue un peronista inmundo”. Bioy: “En tiempos de la guerra estaba en contra de Inglaterra. Con Norah Lange se alegraba del bombardeo de Holanda, de la conquista de Noruega por los nazis. Es amigo de comunistas, de nacionalistas”. Borges: “Cuando le dieron la paliza a Waldo Frank , censuró a los extranjeros que se permitían hablar de la Argentina. ¿Qué me decís del gran revolucionario, del iconoclasta, que se ofende porque un norteamericano -es claro, un yanki, especie aborrecida- se permite hablar de nosotros?”. (Viernes 30 de noviembre de 1962)

Borges: “Estoy pensando que tal vez Oliverio Girondo no haya escrito nunca una línea memorable. Molinari ha de haber escrito más de una; no las recuerdo, pero las hade haber escrito... Nada comparable a Yo y la rosa esperamos, verso alemán que uno admira sin necesidad de entender. Probablemente el contexto lo arruinará”. (Domingo 18 de agosto de 1963)

En Mar del Plata. Me entero de que ha muerto Oliverio Girondo. Borges, que lo conocía mejor que yo, lo menospreciaba. Para él era la personificación de muchas cosas desagradables: un escritor que ignoraba su oficio, a cuyas obras un español informado suministraba puntuación; un escritor por decisión, no por Minerva o musa; un fanfarrón; un fiestero; un borracho; un ciudadano de tendencias políticas erróneas, partidario de los nazis en la guerra, y a quien el peronismo no pareció molestarle. Norah Lange, la mujer de Girondo, alcoholizada y colérica, me vio con malos ojos, como la influencia que apartó a Borges de su casa. Nada más injusto: yo carecía de opinión sobre ellos. No aplaudí su nazismo: nada más. El de la opinión y el desprecio era Borges. Cuando Bustos Domecq escribió contra la revista Letra y Línea, cuyo mecenas era Girondo, de Bustos, no de Domecq, vino el impulso.

Los otros días apareció en Primera Plana una nota sobre Crónicas de Bustos Domecq. Además de la idea general -que estamos viejos, vale decir chochos-, afirma que uno de los personajes absurdos allí descritos puede ser Oliverio Girondo. Esto es falso: en ningún momento pensamos en Oliverio cuando inventamos nuestros cuentos. No somos personas tan desprovistas de caridad como para satirizar a un enfermo que se debate con la muerte. (Miércoles 25 de enero de 1967)

Afirma que la gente se acuerda de Gómez de la Serna, lo que me parece dudoso. Borges: “Las greguerías eran una suerte de pensamiento insólito e inútil, que, como diría Goethe, no servía para seguir pensando”. Agrega: “Oliverio Girondo, a lo largo de una vida de relativa aplicación, apenas logró producir tres o cuatro greguerías mediocres. Tiene razón Anderson Imbert cuando lo llama 'Peter Pan de nuestras letras', porque nunca creció”. (Viernes 1º de noviembre de 1968)

Borges: “Cuando Oliverio publicó un libro con el título Veinte poemas para ser leídos en el tranvía nos sorprendió mucho. Nos preguntamos: ¿por qué sale con esa españolada? En Buenos Aires decíamos tranway; los malevos, trambay”. Bioy: “Mi amigo Joaquín, el portero de la casa de mis padres, decía tramba”. Borges: “Los españoles decían tranvía, como finalmente decimos todos ahora. Después nos acordamos de que Oliverio tenía un individuo que le corregía lo que escribía: le ponía comas, le suprimía galicismos. Sin duda sería un español”. Bioy: “Y el poeta, como no estaba para pavadas y no tenía ningún oído para las palabras, aceptó encantado”. (Lunes 18 de noviembre de 1968)

domingo, 11 de diciembre de 2011

LA SOBERBIA DE ALGUNOS LITERATOS, Y LA FILOSOFÍA COMO VAMPIRISMO




LOS LITERATOS FANÁTICOS

Me genera una mezcla de comicidad, pereza mental y bronca la catarata de agresiones de muchos comentaristas que derrochan su bilis en blogs de contenido más o menos filosófico o literario.

De ellos se puede decir algo similar a lo que autores como Borges o Bolaño han dicho sobre el carácter fútil de tantos que -como "Pituca" en el tema ricotero- creen ser el mejor culo para su sillón.

Según Bolaño:

“(…) Los escritores de La literatura nazi… no son, no es más que una metáfora del oficio de escritor, de la literatura. Que es un oficio –a mi modo de ver– bastante miserable; con gente –practicado por gente– que está convencida que es un oficio magnífico. Y allí hay una paradoja bestial, un equívoco bestial. Yo a veces –es decir– es un equívoco como si alguien ve a una persona muerta con cuatro balazos en la cabeza, diez balazos en la espalda y un cartel que dice: “te maté por tonto”, lo ve y dice: “uh, sufrió un accidente”. Es así el equívoco. ¿No sé cómo no se dan cuenta? El oficio de escribir es un oficio poblado de canallas –eso más o menos todo el mundo lo intuye– pero es que además está poblado de tontos, que no se dan cuenta de la fragilidad inmensa… ¿Cómo se dice esto, que no perdura?

(Warnken) De lo efímero…

De lo efímero que es. Es decir, yo puedo estar con veinte escritores de mi generación y todos están convencidos de que son buenísimos y que van a perdurar. Eso es una ignorancia –aparte de un acto de soberbia enorme– es de una ignorancia bestial. Porque se les puede preguntar: “a ver, si sabes, has leído o tienes una ligera idea de la historia de la literatura, ¿cuántos escritores latinoamericanos sobreviven de la década de 1870-1880? Nómbrame a veinte”. Y ya no te hablo de un país, te hablo de todo un continente.

Jorge Luis Borges escribió un poema sobre eso: (1)"A un poeta menor de la Antología"…

Ah, ese es un poema muy bueno…

¿Dónde está la memoria de los días que fueron tuyos en la tierra, y tejieron dicha y dolor y fueron para ti el universo? El río numerable de los años los ha perdido; eres una palabra en un índice.

Bueno, pero Borges se está refiriendo a los poetas menores de la antología inglesa. Que son poetas menores que perduran. Están allí y son poquísimos. Son poetas menores e incluso poquísimos. Y además son poetas menores muy buenos".


Lo curioso es que hay escritores muy copados que entienden lo efímero de la escritura y no se toman demasiado en serio a sí mismos, pero cuyos lectores -más papistas que el Papa y todo los miembros del Opus Dei juntos- tienen la desgracia de: a) pretender detentar el monopolio de la interpretación de tal o cual texto; b) se comportan ante el artista que les gusta o los conmueve como en la parodia de Capusotto, aquella en la cual se representa a un enajenado que estaba en la tribuna mirando un recital de Spinetta, gritando -con el cuello estirado como un gallo mañanero-: "¡¡Flaco, tocá Muchacha... Muchacha tocá, flaco!!"

FILOSOFÍA Y VAMPIRISMO

Acuerdo con la concepción del filósofo como un vampiro. A lo largo de la historia de la filosofía, se ha comparado al filósofo con un "ratón de biblioteca", o con la figura hegeliana del "búho de Minerva". Un profesor de filosofía español, bastante piola, decía que la unión del búho y el ratón se daba en la figura del vampiro.


El vampiro es una criatura nocturna que vive en cuevas y sale a la superficie a procurarse el sustento. El vampiro se mantiene vivo succionando la sangre de sus víctimas: tiene que estar atento a la aparición de bellas jovencitas de buen cuello para morderlas placenteramente y así no tornarse ceniza o cadáver.

El vampiro es un conde aristocrático, que comprende el pasado, la tradición filosófica, pero que necesita de la juventud del presente para mantenerse vivo.

"Si el filósofo fuera capaz, por una parte, de mantener el tipo solemne de la gran sistematicidad del pensamiento occidental de Platón a Aristóteles hasta Hegel y, por otra parte, fuera capaz de pegar buenos mordiscos al cuello de las cosas más vivas actualmente y transfundirlos a esta idea de 'suspensión', tan extraña, de la filosofía, se trataría de un vampiro que está en la oscilación del tiempo. No se puede decir que sea eterno, él vive con el tiempo, pero es como si el tiempo no pasara por él: está constantemente a punto de convertirse en tierra y en cenizas si no recibe sangre nueva, pero por otra parte, tiene que reposar siempre en la tierra del origen, por eso donde quiera que vaya tiene que llevar su féretro, porque en el féretro va la tierra del origen y si él no descansa sobre ese féretro, está perdido. Así, pues, juegan entre la tierra del origen y la sangre nueva de lo extraño. Yo diría que el filósofo sería un poco esta imagen, la imagen de un topo o de un ratón que es, a la vez, lechuza: en el fondo, la imagen de un vampiro". (Félix Duque)

Esa concepción del filósofo como vampiro se opone a la patética figura del "intelectual" como "faro de la razón": el intelectual que -más allá de sus buenas intenciones- se cree destinado a condensar en sí mismo la luz de la razón para proyectarla a los demás. Esa figura se asemeja al "nido de águilas" nazi, donde se refugiaba el Führer para pensar, y donde se decía que cuando el sol se levantaba y Hitler salía al balcón, se proyectaba sobre su rostro.


Se supone que el sol no debe ir directamente sobre el pueblo, para no quemarlo. Según Duque, esa peligrosa figura está presente incluso en Hölderlin, para quien el poeta es aquel que recibe el fuego solar, a riesgo de quemarse, para envolverlo y dárselo al pueblo en forma de canción/poema.

(1) A UN POETA MENOR DE LA ANTOLOGÍA

¿Dónde está la memoria de los días

que fueron tuyos en la tierra, y tejieron

dicha y dolor y fueron para ti el universo?

El río numerable de los años

los ha perdido; eres una palabra en un índice.

Dieron a otros gloria interminable los dioses,

inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores;

de ti sólo sabemos, oscuro amigo,

que oíste al ruiseñor, una tarde.

Entre los asfódelos de la sombra, tu vana sombra

pensará que los dioses han sido avaros.

Pero los días son una red de triviales miserias,

¿y habrá suerte mejor que la ceniza

de que está hecho el olvido?

Sobre otros arrojaron los dioses

la inexorable luz de la gloria, que mira las entrañas y enumera las grietas,

de la gloria, que acaba por ajar la rosa que venera;

contigo fueron más piadosos, hermano.

En el éxtasis de un atardecer que no será una noche,

oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.