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sábado, 6 de agosto de 2011

ERNESTO SÓTANO Y RINGO BONAVENA

"La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo ya hay que morirse", decía Ernesto Sabato, en una prosa cargada de angustia y "sentimiento trágido de la vida" a la Unamuno+Kierkegaard+Tano Pasman después del partido contra Belgrano de Córdoba.

De modo más eficaz, el boxeador Ringo Bonavena afirmó que "la experiencia es como un peine que te dan cuando ya te quedaste pelado".

Decidan ustedes cuál frase les gusta más. Para mí la frase del Ringo es de un auténtico Starr.

La "gravedad" de Ernesto Sótano realmente me rompe las pelotas, pese a que yo conservo cierto cariño no por sus libros, sino por el recuerdo de sus libros en mi adolescencia. Yo entiendo con Hegel que "los tiempos felices son las páginas vacías de la historia"... pero ese espíritu de la pesadez, esa carencia de humor, ese pesimismo de película danesa que quiere ganar un festival importante... ¡dejáme de joder!

Nietzsche debe haber sido uno de los primeros filósofos en criticar a la filosofía por su afán "judeo-cristiano" de confundir dolor y profundidad. El mismo Adorno, que no acostumbra ser justo con sus precursores -en el sentido de que no era propenso a citarlos cuando les "afanaba" ideas- le reconoce a Nietzsche ser el primero en denunciar a la filosofía por su odio a la felicidad y su afirmación del dolor (Adorno, "Terminología filosófica", citado por Silvia Schwarzböck en Adorno y lo político).

En fin... me cae bien el bigotón.

sábado, 30 de abril de 2011

LA MUERTE DE ERNESTO SÁBATO

Se sabe que, como dijo Heráclito, nadie se baja dos veces a un mismo río, y menos si hace frío (?). Ya no soy un mocoso, y mi adoración por Sábato fue menguando con el paso del tiempo. Digo más: leí "Antes del fin" y "La resistencia" y no me gustaron para nada (1).

Del tema "Sábato almorzó con Borges y Videla" y los derechos humanos y el Nunca más y la "teoría" de los dos demonios -que en rigor no es una teoría sino una metáfora simplista para no entender la historia- y la Conadep, etc.; no voy a hablar, porque es un tema más que remanido.

(Pepe Grillo: ¿y este post no es remanido, pedazo de gil?)

Tal vez su personaje público se vio afectado por cierta imagen de excesiva conciencia de ser el referente moral de los jóvenes, como dicen que fue Tolstoi en su tiempo.

Si nos remitimos a muertes de "famosos", sentí mucho más la desaparición física del "Los negros" Olmedo y Fontanarrosa; o el suicidio de Fabién Polosecki. Ni bien me enteré del fallecimiento de Roberto Bolaño, aunque soy capaz de agarrarme a golpes de puño contra media hincha de Chacarita, ya que soy de Boca y tengo aguante (?), me puse a llorar como un tarado.

Witold Gombrowicz lo admiraba, y Abelardo -"¿el pollo? ¡¡Séee, temazo!!, ¡¡aguante el Carpo!!"- no, Abelardo Castillo; decía que estaba de moda pegarle a Sábato, y que era injusto porque el tipo era de los mejores escritores que ha dado la lengua castellana en el siglo XX... o algo parecido, no recuerdo bien. Castillo y Gombrowicz fueron sus amigos, pero si dicen que admiraban su obra pues les creo. Parece que Albert Camus también lo admiraba, o admiraba que lo admirara, o vayunoasabé.

Si de admiración se trata, digamos que Cortázar y Borges no lo querían demasiado: compruébenlo por ustedes mismos acá o aquí.

Sin embargo, yo le agradezco muchísimo porque gracias a sus ensayos y novelas, de purrete conocí montones de autores muy grosos que él nombraba una y otra vez: Dostoievsky, Tolstoi, Sartre, Camus, Kafka, Pascal... Autores cuya lectura no fue suficiente como para contrapesar al boludo autóctono que soy, pero que seguramente me hicieron mejor persona, cuantimenos en algunos aspectos.

¡¡¡Restinpís Don Ernesto!!! Gracias por algunos de sus libros.

PD: ¡¡Qué post culpógeno, la madre que me parió!! Me voy a suicidar y vuelvo.

(1) Ok, esto que digo es un recontra lugar común, como puede comprobar más de uno si dialoga con cualquier estudiante de letras que haya heredado el gusto por el "canon Betty Sarlo".

domingo, 9 de enero de 2011

BORGES CONTRA SABATO

Recordar que quien escribe estos fragmentos de Borges es Bioy Casares, quien fue registrando su conversación a lo largo de varias décadas juntos.
1948

Lunes, 12 de enero. Come en casa Borges. Me cuenta que a la tarde estuvieron en Sur Sabato y González Lanuza y que él de pronto comprendió que los aborrecía y se fue.

Miércoles 14 al domingo 18 de enero. Borges recordó la conversación de Sabato y Gonzalez Lanuza, ambos admirados con los capítulos de la novela de Sabato publicados en Sur (“La fuente muda”). Sabato habría preguntado si no sería demasiado fuerte. Borges me dice: “Muchos autores viven en el temor de que sus escritos sean demasiado fuertes y el peligro inevitable es que sean demasiado débiles”.


1950


Lunes, 10 de julio. Comen en casa Borges y Sabato; éste, groseramente elocuente, con indiferencia a la escasa calidad de lo que dice. (aquí sería más bien Bioy Casares contra Sabato)


Martes, 11 de julio. Come en casa Borges. Comentamos el carácter de Sabato. Según Borges, lo que está mal en él es que su conversación es demasiado anecdótica; se parece demasiado poco al pensamiento. BORGES: "¿Y por qué íbamos a compartir su indignación contra esa señora que pretendió corregirle un diálogo? ¿Quién escribe siempre tan perfectamente que nunca convenga corregirlo? ¿Quién pude estar completamente seguro de que el interlocutor lo cree infalible?".


Viernes, 11 de noviembre. Come en casa Borges. Refiere una anécdota de Sabato: A Barbieri lo nombraron director de El Hogar, a Sabato, de Mundo Argentino. Sueldo de director del primero, cinco mil pesos; del segundo, cuatro mil quinientos. Sabato entrevistó a Barbieri para explicarle que hay gente que ya habla de esa diferencia de jerarquía entre ellos, y que para acallar tales miserias -y no por el dinero, que no le interesa- convendría que Barbieri solicitara de las autoridades que el sueldo de ambos sea el mismo de cinco mil.

1956

Lunes 18 de junio. WILCOCK: "Cuando Sabato leyó Crimen y castigo, contó el hecho a todo el mundo". (...) BIOY: "Sabato se ha proclamado el Dostoievski argentino". (...) BORGES: ... por cierto que Sabato, con su escaso Túnel, no es un facsímil de Dostoievski".


Domingo, 22 de julio. BORGES: "Sabato dice que el escritor debe abandonar su torre de marfil y acercarse al pueblo. Anderson Imbert le respondió: 'Usted habla como un aristócrata. Yo no tengo que ir al pueblo, porque soy del pueblo. Creo que el pueblo se ha portado muy mal aquí y que debe tener conciencia de su culpa". (Se sabe el furioso antiperonismo de Borges y Bioy... recordar que en 1956 el período histórico argentino es post bombardeo a Plaza de Mayo, destitución de Perón, proscripción del peronismo, etc.). Para muestra, cito este fragmento: "Con Borges decimos que no se puede ser peronista, sin ser canalla o idiota o las dos cosas. Desde luego, no basta ser antiperonista para ser buena persona, pero basta ser peronista para ser una mala persona".
Martes, 31 de julio. (...) BORGES: "Van a nombrar presidente en la Academia Argentina de Letras. No me gusta nada la Academia. (...) Habría que llevar energúmenos: a Sabato o a Martinez Estrada. Hay una tradición argentina contra la Academia: Gutiérrez (Juan María) escribió en contra".
Viernes, 10 de agosto. BIOY: "(...) Sabato también desaparecerá, sin dejar rastro, después de la muerte. Es curioso el caso de Sabato: ha escrito poco, pero ese poco es tan vulgar que nos abruma como una obra copiosa". BORGES: "Nunca le tuve afecto. En cuanto a (José Luis) Romero, es un arribista, es un bruto, es un político, en el mal sentido de la palabra, y parece un rinoceronte o un jabalí...".
Jueves, 30 de agosto. Después del almuerzo hablo por teléfono con Borges. BORGES: "Sabato está loco. Renuncia. Obliga a otros a renunciar. Se enoja con los que no renuncian. Y organiza petitorios, con firmas, para que no le acepten la renuncia. Cuánta actividad. Lo más extraño es que para alguna gente, con todo esto, se vuelve simpático: los otros días, Wally dijo que Sabato está muy corrido (quiere decir experimentado en acepción criolla). BIOY: "Ya verás: va a quedar como el hombre que protestó por las torturas. Va a quedar en la Historia como un negro Falucho". (...)
Martes, 4 de setiembre. Comen en casa Wilcock y Borges. (...) BORGES: "Nunca hubiera creído que iba a odiar tanto a Sabato". BIOY: "A mí no me extraña. Nunca le tuviste buena voluntad. Y yo he hecho un descubrimiento: en contra de lo que se afirma, la antipatía está más cerca del odio que del amor". Se ríe y dice: "Tenés razón".
Sábado, 25 de agosto. (...) Hoy se habla de Sabato, de su grotesca actuación en una audición de radio, en la que pierde los estribos. Convenimos en que podríamos juntar firmas para un petitorio de los amigos de Sabato, para que le apliquen un puntapié de atrás.
1957
Jueves, 15 de agosto. Borges me llama por teléfono. Me dice: "En Azul y Blanco me atacan todos los días, en una suerte de folletín. ¿A que no sabés quién salió a defenderme? ¡Sabato! Qué porquería. Cualquier cosa, con tal de no quedarse quieto. Cómo no se da cuenta de que parece un payaso. Ahora aparece con careta. Se saca la careta y vemos que es Sabato. Ahora aparece de buzo. Se saca la escafandra y vemos que es Sabato. No aspira a ser majestuoso ni a mostrar una noble indiferencia.
Miércoles, 18 de setiembre. Comen en casa Bores y Peyrou. Cuenta Borges que Sabato se encontró con alguna amiga que llegaba de Europa y le preguntó cómo se comentaba en Europa el "asunto Sabato". La amiga le aseguró que no se comentaba. Sabato le explicó que ella no había frecuentado los círculos literarios: en éstos no se comentaba otra cosa. (...) BORGES: "(...) en el (deseo) de Sabato se advierte la influencia de ua estúpida obsesión por la propia literatura". No sé por qué le interesa tanto Sabato.
Sábado, 21 de diciembre. (...) Recibió una carta de Sabato, en que éste le pedía que colaborara en una encicloedia y le aseguraba que a veces llevado por la pasión política uno dice cosas que no piensa. Casi emocionado, Borges estuvo a punto de ir a darle un abrazo. Se encontró antes con Clemente, quien le dio una carta que había llegado a la Biblioteca; en esa carta el director de una revista colombiana ofrecía sus páginas a Borges para que éste refutara un artículo de Sabato. BORGES: "Te das cuenta. Parece loco. Con una mano escribe contra mí y con otra me escribe una carta amistosa. Además, ¿qué puede importar en Colombia su polémica conmigo? Yo mismo no recuerdo por qué empezó y no creo que sea muy interesante". BIOY: "Que falta de pereza". BORGES: "Es como un chismoso. Escribir sobre esa polémica no le cuesta nada. Le cuesta no escribir.
Y sigue... pero ya creo que puse un buen panorama.

jueves, 6 de enero de 2011

CORTÁZAR CONTRA SÁBATO


Carta a su editor Francisco "Paco" Porrúa, París, 5 de enero de 1962

“... En el último término creo que habría que hacer hincapié en los aspectos digamos axiológicos del libro: la continua y exasperada denuncia de la inautenticidad de las vidas humanas (soliloquio de Oliveira en el cap 48. por ejemplo), y también (((((cosa importantísima en la Argentina))))), la ironía, la irrisión, la auto tomada de pelo cada vez que el autor o los personajes caen en la "seriedad" filosófica. Después de SOBRE HÉROES Y TUMBAS, vos comprendés que lo menos que podemos hacer por la Argentina es denunciar a gritos esa "seriedad" de pelotudos ontológicos que pretenden nuestros escritores”.


En la misma carta, Cortázar valora positivamente que le hayan hecho llegar la versión castellana de Ferdydurke de Gombrowicz. Justamente, un libro para nada "serio" y "sabatiano/unamuniano/sentimiento trágico de la vida". Más allá de que Sábato era amigo personal de Gombrowicz y Cortázar no.


Carta Paco Porrúa, París, 19 de mayo de 1962

“En el viaje, Aurora y yo apechugamos y nos leímos la novela de Sábato. Mi impresión es que el hombre esta completamente piantado. Le ha salido una especie de folletín, pero sin el interés de un buen Poson du Terrail. Me asombra que una punta de amigos porteños me haya dicho que se trataba de "un libro importante”. La importancia en la Argentina se esta poniendo irrespirable”.

En una posdata a Paco Purrúa en mayo del 63 le dice:

“Espero que Sábato y los demás presos hayan recobrado la libertad. Aquí no se sabe nada de lo que pasa”.

A Antón Arrufat, París, 10 de enero de 1964

"Me llegaron los últimos dos números de la revista. Esta muy bien, me gusta mucho. Si yo fuera ensayista, me sentaría a la máquina a contestarle como se merece don Ernesto Sábato, cuyo artículo sobre Borges es bastante absurdo. Pero esta muy bien que se haya publicado, porque a lo mejor algún otro se lo contesta, y además en América hay que provocar las buenas polémicas”.
Digresión: personalmente, me parece muchísimo mejor un libro como El factor Borges de Alan Pauls que todo lo que Sábato dijo sobre él... por lo general medio pavo. Pero bué, cada uno tendrá sus gustos.

Al director de cine Manuel Antín, París, 24 de enero de 1964

“Me divertí mucho con la frase de Mujica Lainez sobre el libro que le hubiera gustado escribir a Sábato. Me divertí porque en realidad debe ser cierto”.

A Tomás Eloy Martínez, París, 15 de noviembre de 1964

"Sí, sé que Manuel ha terminado la película (La cifra impar). Me promete fotos y noticias, que espero con mucho interés. En cuanto a la divertida referencia que me hace usted a los "escritores lastimados", era previsible y estimulante. No puede haber cronopios sino hay famas, es la dialéctica de la especie. Ojalá los amigos de Sábato junten muchísimas firmas, llenas de vistosas rúbricas, y le hagan grandes banquetes de desagravio. Quiero pensar que él no tiene nada que ver con eso. Y además para repetir una frase que usted me ha oído con frecuencia, qu'est-ce que je m'en fout de tout cela...(que poco me importa todo eso)".

A Paco Purrúa, París, 27 de febrero de 1965

"Pido humildemente perdón por lo de HAM, pero los inventores somos así, unos distraídos. Como dicen que una palabra trae otra, HAM me trae ahora a Sábato, que ha andado por aquí desparramando ingenio en mesas redondas y conferencias; los que fueron dicen que eran excelentes, y no lo dudo porque el muchacho sabe exponer y tienen bien despejadas las circunvoluciones (...)
Volviendo a Sábato -que no me llamó, cosa que le agradezco pues poco creo que tenemos que decirnos los dos- me llegó una invitación de Nerio Rojas para que participara en una mesa redonda sobre la literatura argentina , a la que asistirían el pibe Ernesto, Bayón, etc. Contesté muy educadamente que lo que en realidad necesitaba la literatura argentina era una cama y no una mesa redonda, opinión que me valió un cavernoso silencio del célebre psiquiatra..."

A Francisco Porrúa, Saignon, 10 de mayo de 1966

“La otra noche me contó en París Mario Benedetti que el pibe Ernesto había dicho que yo tenía un estilo femenino que le recordaba a Katherine Mansfield. Si fuera cierto (lo de tener un estilo semejante) yo lo consideraría un elogio; pero ya se sabe que allá, junto al río inmóvil, hay que escribir como macho, che, o no valés nada. Pensar que si el pibe Ernesto llegara alguna vez a escribir una sola paginita como Simone de Beauvoir o Christiane Rochefort, estaría salvado para la literatura… Es divertido pensar que estos puntos se exasperan porque no les queda más remedio que boxear contra la sombra, con alguien que no les contesta y de cuando en cuando les larga un librito con paracaídas. Pero estoy gastando demasiado la cinta de máquina con cosas que no valen ni la mención.

A Patricia y Mario Vargas Llosa, Londres, marzo de 1970


"Y ahora, Mario, un detalle que prueba el genio de los escritores argentinos (si fuera necesario probarlo todavía, después de Sábato y Mallea)... ."


Carta a Jean L. Andreu, París, 25 de mayo de 1973 (¡Oíd, mortales, el grito sagrado…!)

“Me dio un poco de pena comprobar en Buenos Aires hasta que punto los “pensadores” tipo Viñas, Sábato, etc., son olímpicamente ignorados por gente que está en otra cosa más inmediata e importante.”

Carta a Ángel Rama, París, 29 de enero de 1982

“La discusión con Liliana Heker me deja mal gusto en la boca, como por lo demás todas las polémicas. Tanta mala fe acaba por quitarte las ganas de poner las cosas en claro, pero la verdad es que entre los escritores que siguen en la Argentina hay muchos que, por razones de mala conciencia o de puro resentimiento, multiplican sus ataques contra los exiliados. Una vez más, los argentinos prefieren dividirse en cualquier campo en vez de hacer un frente contra el único enemigo que hay que combatir. Y ahora que les regalan (casi no hay otra palabra) un poco más de libertad, empiezan a sacar pecho y hasta dedicarles, algunos de ellos, sus nuevos libros a Walsh, a Paco Urondo o a Haroldo Conti, por quienes no hicieron un carajo cuando había que hacerlo. (Conste que no le pido heroísmo a nadie, empezando por mí mismo, pero hay límites para ciertas indecencias) Si no pudieron hacer nada antes, de acuerdo, puesto que aquello era un campo de muerte, pero que empiecen ahora a querer ser los patrones de la vereda, me parece repugnante en muchos casos que conozco. En otro terreno pienso en alguien como Sábato que ahora se pone al frente de un grupo de protesta por la cuestión de los desaparecidos, y que afirma con tanta frescura “que ya es tiempo de que en el extranjero se enteren de los que pasó en la Argentina”. ¿Y qué han hecho decenas y decenas de escritores y periodistas exiliados en estos años, sino denunciar diariamente en coloquios, diarios, radios y libros el drama argentino? Y me paro aquí porque me da asco seguir.